En una remota zona montañosa de la frontera entre Vietnam y Laos, la construcción de una nueva escuela brinda esperanza a los niños de una de las regiones más desfavorecidas del país, al ofrecerles un entorno de aprendizaje seguro, digno y adecuado. Para los docentes y alumnos de la Escuela Preescolar Thanh Ha, situada en la comuna de Kim Bang, en la provincia central de Nghe An, ese anhelo comienza a hacerse realidad gracias al avance de las obras del nuevo centro educativo. La infraestructura constituye un valioso obsequio del Ministerio de Defensa de Vietnam destinado a mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje de los niños que viven en esta zona fronteriza.

Por estos días, el recinto escolar vibra con el estruendo de la maquinaria y el incesante ir y venir de los obreros. Sobre el terreno que ocupaba la antigua escuela se alza ahora un nuevo edificio que encarna una renovada esperanza para los maestros. Una de ellos es Tran Thi Nguyet, quien expresó: “Nuestra antigua escuela se encontraba en una zona baja y alejada de la carretera principal, lo que dificultaba considerablemente el acceso. Además, sus instalaciones estaban muy deterioradas. Gracias a esta nueva infraestructura, los niños podrán estudiar en un entorno amplio, limpio y moderno y, sobre todo, dejarán atrás las dificultades que durante tantos años ocasionaron las tormentas y las inundaciones”.

Situada en la frontera entre Vietnam y Laos, la Escuela Preescolar Thanh Ha ha sufrido durante años los efectos de las condiciones climáticas extremas. Dos veces al año, durante la temporada de lluvias, docentes y vecinos deben apresurarse a poner a salvo el mobiliario y el material escolar para evitar que sean arrastrados por las inundaciones. Lo Thi Hoi, residente de la comuna de Kim Bang, recordó: “Como esta zona se encuentra en un terreno muy bajo, durante la temporada de lluvias a los niños les resulta muy difícil asistir a clases. Cuando llegan las inundaciones, las maestras deben trasladar con rapidez el material escolar a lugares más elevados. Sin embargo, el agua suele subir tan deprisa que, en muchas ocasiones, no logran ponerlo a salvo y termina deteriorándose”.

La ceremonia de colocación de la primera piedra, celebrada el pasado 10 de julio, marcó el inicio de una obra de gran importancia para la comunidad. El proyecto de construcción de la nueva Escuela Preescolar Thanh Ha constituye una de las principales iniciativas sociales impulsadas en el marco del III Programa de Intercambio de Amistad de Defensa Fronteriza Vietnam-Laos de 2026. Contribuye, además, a fortalecer los lazos entre las fuerzas encargadas de proteger la frontera, las autoridades locales y la población, así como a consolidar una frontera de paz, estabilidad y desarrollo.

El primer coronel Tran Quang Trung, comisario político del Mando de la Guardia Fronteriza de la provincia de Nghe An y representante de la entidad promotora del proyecto, señaló: “La obra cuenta con una inversión total de 30 mil millones de dongs (cerca de 1,14 millones de dólares). Contempla la construcción de dos edificios de dos plantas, con una superficie construida de 1.646 metros cuadrados. Dispondrá de 13 salas, entre ellas aulas y espacios especializados para la enseñanza de educación física, artes plásticas y música. Confiamos en que el nuevo centro pueda entrar en funcionamiento a la mayor brevedad posible para mejorar las condiciones de atención y educación de los niños de la localidad”.

Para los niños, el nuevo edificio representa la posibilidad de disfrutar de un entorno más seguro y acogedor. La pequeña Nguyen Le Huyen Trang resumió ese sueño con palabras sencillas: “Quiero una escuela muy grande, con muchos juguetes y en la que no entre el agua cuando llueva”.

Este deseo también refleja la ilusión del profesorado. La maestra Pham Thi Huyen expresó: “Todo el profesorado comparte una enorme satisfacción ante la posibilidad de impartir clases en una escuela nueva. Los alumnos dispondrán de mejores espacios y de aulas multifuncionales que favorecerán el desarrollo de sus capacidades. Nosotros seguiremos esforzándonos para formar ciudadanos responsables que, en el futuro, contribuyan a fortalecer la amistad entre Vietnam y Laos”.

Para la dirección del centro educativo, el mayor valor de esta obra no radica únicamente en disponer de mejores instalaciones, sino también en la oportunidad de elevar la calidad de la educación y de la atención a la infancia. La rectora Tran Thi Tuyet afirmó: “Nos sentimos profundamente emocionados y agradecidos por este valioso regalo del Ministerio de Defensa. La nueva escuela cumple los estándares nacionales de nivel 2, lo que nos permitirá elevar la calidad de la enseñanza. Además, podrá servir como refugio para la población durante las tormentas y las inundaciones”.

En una localidad con tantas dificultades como Thanh Ha, cada avance en materia educativa tiene un impacto duradero en las familias y en el desarrollo de la comunidad. Gracias a su diseño adaptado para responder a situaciones de emergencia y desastres naturales, la nueva escuela se convertirá también en un refugio para la población durante la temporada de lluvias. Así, un centro concebido para la educación infantil será, además, un símbolo de solidaridad, resiliencia y de la estrecha cooperación entre el Ejército y el pueblo, así como de la amistad que une a Vietnam y Laos.