Visitan centro de preservación de crestados de Phu Quoc

(VOVWORLD) - A unos 11 kilómetros al sur del distrito de Duong Dong en Phu Quoc, provincia survietnamita de Kien Giang, la granja Thanh Nga es uno de los destinos turísticos atractivos de esa isla. Es el lugar donde se protegen y se preservan los crestados nativos, una de las cuatro razas de perro típicas de Vietnam.

A diferencia de la imagen de otras granjas de perros, Thanh Nga se encuentra en el parque nacional de Phu Quoc. Esta es una de las granjas de perros más grandes del país, con una superficie total de unas 4,8 hectáreas divididas en muchas áreas como la zona silvestre, lugares de cría y de entrenamiento, pistas de carreras, cocina, sala médica y cementerio. Todas están ubicadas en la naturaleza para garantizar que los animales desarrollen todos sus instintos salvajes.

El primer destino son las jaulas de cachorros. Cada una mide de 4 a 5 metros cuadrados, con capacidad para 2 o 3 perros pequeños de 1 a 6 meses. Abrazando un cachorro de color amarillo de unos 3 meses, Nguyen Van Thien, guía turístico del lugar, dijo: “Desde su nacimiento, esta raza tiene, como característica, una cresta sobre su espina dorsal, formada por pelos que crecen en sentido contrario al resto del pelaje. Hay tres tipos de cresta. Una larga y afilada como una aguja, otra casi igual pero más grande, semejante a una espada. La tercera está compuesta por cuatro remolinos que parecen una silla de montar”.

Visitan centro de preservación de crestados de Phu Quoc - ảnh 1 Los crestados de Phu Quoc nacidos con una cresta sobre su espina dorsal

Al ser una raza oriunda de tierras altamente calurosas, el pelaje de los perros nativos de Phu Quoc no mide más de 2 centímetros. Además, tienen membranas entre los dedos para nadar y largas garras para trepar y excavar. Su pecho es ancho, mientras que su cintura es pequeña. Son ágiles y activos, por lo cual los crestados de Phu Quoc son considerados cazadores.

Aunque tienen todas estas características, a no todos les gusta tanto nadar como trepar y excavar. Algunos prefieren una cosa a la otra y los cuidadores deben conocer sus “gustos” cuando tienen uno o dos años. Por esa razón, el área de los perros adultos cuenta con diferentes tipos de jaulas. Thien explicó: “Estas jaulas se diseñan específicamente para los perros a los que le gusta trepar. Por eso, tienen techo. Mientras, estas otras no lo tienen, sino que cuentan con una cimentación muy profunda en el suelo destinada a los que les encanta excavar”.

Visitan centro de preservación de crestados de Phu Quoc - ảnh 2 Una jaula de cachorros

Cuando se estableció en 2000, la granja Thanh Nga solo tenía una superficie de más de 3000 metros cuadrados con 180 perros. Actualmente, cubre 4,8 hectáreas, donde viven más de 400 crestados de Phu Quoc. Para hacerla tan exitosa como ahora, el propietario, Le Quoc Tuan, tuvo que pasar por muchos altibajos. Él compartió: “Debido a la inexperiencia, en 2003, toda mi jauría de casi 200 canes murió, sin razones obvias. Me llevó dos años superar la pérdida. Las cosas han marchado bien desde 2005 hasta ahora.  Todo se debe a la pasión por esta raza, así como el deseo de protegerla y promoverla”.

El crestado de Phu Quoc se valora altamente porque no solo es una de las cuatro razas de perros indígenas que existen hasta ahora en Vietnam, sino también es uno de los más inteligentes y leales del mundo. Para que los visitantes puedan imaginar las habilidades especiales de los perros de Phu Quoc que otras razas no las tienen, el señor Tuan dedica un área de su granja para realizar circos y carreras de perros. Seleccionó a los 40 más astutos para entrenar y participar en actuaciones tales como: hacer palabras, recoger basura, conquistar la altura y, especialmente, las carreras por el terreno, una actividad muy atractiva para los visitantes.

Visitan centro de preservación de crestados de Phu Quoc - ảnh 3 Estos crestados están mostrando su capacidad de trepar

El cinódromo tiene cuatro pistas con una longitud total de unos 400 metros y está diseñado con 12 tipos diferentes de superficies, simulando llanuras, bosques y montañas. Los “atletas” deben superar los obstáculos de 1,2 metros de altura, cavar tierra, escabullirse entre los árboles caídos, pasar los puentes de bambú, las zonas rocosas y los túneles y nadar en un lago antes de llegar al final.

Gritando para animar a los perros participantes, Nguyen Thi Nga, una turista procedente de Hanói, se sentía muy entusiasmada. Ella expres ó:“Muy interesante. Admiro los perros, así que decidí visitar este lugar en este viaje a Phu Quoc. No he visto una granja que tenga un modelo de cría y conservación de perros tan singular como esta”.

Con un boleto de solo 40 mil dongs (1,7 dólares) por persona, los visitantes pueden disfrutar las mejores actuaciones de perros, además de seleccionar y comprar cachorros. Cada uno tiene un precio de 4 millones a 10 millones (de unos 172,5 a 431 dólares), dependiendo del color de su pelaje, de los cuales el atigrado es el más raro y caro. Hoy en día, la granja Thanh Nga sigue contribuyendo en gran parte a la conservación y promoción de una de las razas de perros más preciadas de Vietnam.

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