Según datos de las autoridades locales, en este eje comercial operan 91 establecimientos, entre ellos 68 negocios de restauración, 10 hoteles con servicio de comidas y 13 puestos de comida callejera.

Para garantizar la eficacia del proyecto, el Comité Popular del barrio de Hoan Kiem llevó a cabo inspecciones y evaluaciones de los establecimientos de la zona, clasificándolos según su actividad y modalidad de funcionamiento para aplicar medidas de gestión adecuadas.

El programa incluye acciones de supervisión permanente, capacitación para los negocios de restauración, controles sanitarios a los trabajadores y mecanismos digitales que permiten la trazabilidad de los productos utilizados. Así lo explicó Nguyen Ngoc Ha, jefa de la Oficina de Cultura y Asuntos Sociales del barrio de Hoan Kiem.

“Hasta la fecha, el modelo de ‘calle gastronómica con control de seguridad alimentaria’ ha cosechado resultados alentadores. Todos los establecimientos cumplen los requisitos para obtener la certificación correspondiente y han asumido compromisos explícitos en materia de seguridad alimentaria. Asimismo, la totalidad de los trabajadores ha sido sometida a controles médicos periódicos y los negocios facilitan información transparente sobre la procedencia de los productos que utilizan. Paralelamente, numerosos establecimientos han invertido en la mejora de sus instalaciones y equipamientos, contribuyendo así a elevar la calidad del servicio y consolidar un entorno más seguro y ordenado. También se ha habilitado una línea de atención permanente las 24 horas y se han creado equipos de respuesta rápida para gestionar cualquier incidencia relacionada con la seguridad alimentaria. Gracias a estas medidas, la gestión de este ámbito en el casco antiguo de Hanói ha experimentado una mejora significativa”, manifestó.

El éxito de esta iniciativa también ha sido posible gracias a la implicación activa de los operadores gastronómicos. Con el propósito de ofrecer servicios más seguros y de mayor calidad, numerosos establecimientos han realizado inversiones para adaptarse a los nuevos estándares.

La modernización de las instalaciones, la mejora de las condiciones higiénicas y la transparencia en el origen de los ingredientes forman parte de los esfuerzos realizados por los negocios de la zona.

Vu Kieu Trang, artesana y representante del restaurante Anh Tuyet, situado en la calle Ma May, dijo lo siguiente: “Somos plenamente conscientes de nuestra responsabilidad hacia la comunidad, los visitantes y el prestigio de la gastronomía de Hanói. La cocina no constituye únicamente un medio de vida, sino también una tarea vinculada a la preservación de nuestro patrimonio cultural. Mantener la confianza de los clientes exige situar la seguridad alimentaria como una prioridad absoluta. Esta responsabilidad cobra aún mayor relevancia en el casco antiguo de Hanói, que recibe diariamente a un elevado número de turistas nacionales e internacionales. La construcción de una calle gastronómica segura favorece una gestión más responsable de la actividad comercial, refuerza la confianza del público y contribuye a proyectar una imagen más positiva de la ciudad”.

Las autoridades del barrio prevén ampliar este modelo a otras áreas del casco antiguo. Nguyen Hong Trang, vicepresidenta permanente del Comité Popular del barrio, subrayó: “La seguridad alimentaria no puede abordarse de forma improvisada ni mediante medidas coyunturales. Un solo incidente, por menor que parezca, puede afectar a la salud de la población, perjudicar la reputación de la localidad y menoscabar la confianza tanto de residentes como de visitantes. Por ello, en la próxima etapa centraremos nuestros esfuerzos en consolidar hábitos responsables, reforzar la sensibilización ciudadana y fomentar una auténtica cultura de responsabilidad entre los establecimientos comerciales. Para garantizar resultados duraderos, el barrio de Hoan Kiem continuará fortaleciendo las labores de inspección, supervisión y control posterior en materia de seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, seguirá avanzando en la creación de un entorno comercial ordenado, limpio y acorde con la vocación turística del casco antiguo de Hanói”.

En la actualidad, el sabor ya no es el único criterio para valorar un plato. Los consumidores también prestan atención a la procedencia de los ingredientes, los procesos de elaboración y las condiciones higiénicas de los establecimientos.

Una turista de la provincia norteña de Ninh Binh que visitaba la calle Dao Duy Tu expresó: “La implantación de este modelo de calle gastronómica con control de seguridad alimentaria contribuye a que los establecimientos desarrollen su actividad con mayor responsabilidad. Como consumidores, nos sentimos más tranquilos y confiados al disfrutar de una oferta gastronómica segura y de calidad. Confío en que esta iniciativa pueda extenderse no solo a Hanói, sino también a otros destinos turísticos de las principales ciudades del país”.

La experiencia desarrollada en las calles Dao Duy Tu, Ta Hien y Ma May constituye un importante impulso para extender este modelo a otras vías del barrio de Hoan Kiem y de Hanói en general. Con ello, Hoan Kiem aspira a consolidarse como un referente de seguridad alimentaria y gastronomía de calidad, con una oferta culinaria diversa y atractiva que contribuya a reforzar el atractivo turístico de la capital.