La Estrategia de Desarrollo Logístico de Vietnam para el periodo 2025-2035, con visión a 2050, ha determinado alcanzar una tasa de crecimiento promedio anual de entre el 12 % y el 15 %, posicionar al país en el grupo de las 40 principales naciones y territorios en el Índice de Desempeño Logístico (LPI) y lograr que el 80 % de las empresas del ramo adopten soluciones de transformación digital. Para encaminarse a estos objetivos ambiciosos, la inteligencia artificial (IA) ha sido identificada como un medio vital.
Actualmente, en Vietnam, la mayor parte de las empresas locales de logística se limita a una digitalización básica de sus procesos operativos. El número de entidades que aplican la IA de manera sistemática y estructurada para el análisis de datos y la toma de decisiones estratégicas sigue siendo muy limitado.
En este contexto, los especialistas sugieren una hoja de ruta para las empresas. Señalan la necesidad de acelerar la digitalización y la estandarización de los datos como un requisito indispensable, ya que, a su juicio, sin información confiable cualquier implementación de la IA no pasa de ser una simple demostración. Además, aconsejan comenzar con proyectos a pequeña escala, aprovechando las plataformas tecnológicas ya disponibles en el mercado en lugar de desarrollar otras nuevas desde cero, lo que permite optimizar los recursos. De acuerdo con ellos, también resulta fundamental diseñar mecanismos de gobernanza que definan con claridad los protocolos de seguridad, ética y gestión de riesgos asociados a la operación de estas tecnologías emergentes.
Al respecto, el profesor asociado y doctor Nguyen Binh Minh, director del Instituto de Tecnología y Economía Digital de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói, señaló: “La logística moderna se centra en la coordinación de datos y la gestión del riesgo de confianza. La IA nos ayuda a interpretar documentos, verificar la coherencia de la información, detectar anomalías, recomendar acciones y dejar constancia de la justificación de las decisiones”.
En la práctica, varias empresas logísticas de Vietnam han venido incorporando de manera decidida la IA para automatizar sus operaciones, optimizar costos y afrontar desafíos clave, como la optimización de rutas, la estiba de mercancías y la gestión de almacenes.
Uno de los ejemplos destacados es el “mega puerto” ICD Vinh Phuc, que integra la IA con sistemas automatizados de almacenamiento y recuperación (ASRS), vehículos de guiado automático (AGV), drones y robots móviles autónomos (AMR). Con estas herramientas, la empresa ha logrado reducir hasta en un 95% el tiempo de tránsito de mercancías dentro de las bodegas. Asimismo, compañías de entrega rápida como J&T Express o Viettel Post también emplean la IA para automatizar el cálculo de carga, el volumen y la asignación de los puntos de distribución, reemplazando el procesamiento manual en hojas de cálculo de Excel.
El gerente de Proyectos Tecnológicos de J&T Express Vietnam, Nguyen Anh Dung, dejó saber: “Durante años, operamos basándonos en la experiencia práctica y en procesos manuales. Sin embargo, cuando el mercado alcanzó una mayor escala, la experiencia por sí sola llegó a su límite y nos dimos cuenta de que la IA ya no era una opción, sino un requisito indispensable para competir. Actualmente, estamos transitando de una ‘IA de asistencia’ a una ‘IA predictiva’ y, en los próximos años, la IA tendrá la capacidad de tomar decisiones por sí misma”.
En la actualidad, apenas el 2% de las empresas vietnamitas ha alcanzado el nivel necesario para aplicar una “IA flexible”. El principal obstáculo sigue siendo el volumen de recursos financieros, que abarca también el financiamiento complementario necesario para mantenerse al día con la constante evolución de las nuevas tecnologías.
El director técnico de IA de CMC Group, Nguyen Tien Dong, analizó al respecto: “Debemos evaluar la viabilidad y el alto valor que se puede aportar. Respecto al valor, existen factores clave relacionados con el beneficio generado en términos de optimización de costos, seguridad operativa y mejora de la calidad del servicio. En cuanto a la viabilidad, es necesario considerar la disponibilidad de datos, la preparación del personal para aplicar las nuevas tecnologías vigentes, la disposición cultural de la empresa para adoptar la IA y cambiar sus prácticas actuales, así como la infraestructura tecnológica existente en la organización. Una vez realizados estos análisis, es posible identificar las áreas específicas en las que se debe invertir para generar rápidamente un valor real para la empresa”.
Vietnam se ha fijado como meta que, para 2035, el 100 % de las empresas del sector logístico haya completado su transformación digital, con el objetivo de reducir el peso de los costos logísticos sobre el PIB a un nivel de entre el 10 % y el 12 %. Este objetivo, aunque ambicioso, resulta viable si el empresariado decide liderar de manera decidida la ola de la IA. Potenciar la aplicación de la IA constituye la clave para elevar la competitividad del sector logístico de Vietnam en el plano internacional.
