Desde el centro de la comuna de Ta Xua, basta recorrer algo más de diez kilómetros por una carretera que serpentea por la ladera de la montaña para adentrarnos en una extensa pradera que se abre paso entre bosques y cumbres. El verdor intenso de la hierba contrasta con el relieve montañoso y ofrece una de las estampas más representativas del noroeste vietnamita.
La belleza del lugar cambia con cada momento del día. Al amanecer, las nubes se deslizan lentamente por las laderas y envuelven el prado en una fina capa de niebla. Cuando el sol gana altura, el paisaje resplandece bajo los vivos tonos de la vegetación. Al caer la tarde, la luz dorada baña la pradera y crea una atmósfera serena que invita a detenerse y contemplar la naturaleza.
Ese encanto sencillo y auténtico atrae cada vez a más jóvenes, familias y amantes de los espacios naturales.
Pham Dieu Linh, visitante procedente de Hanói, comentó: “He tenido la impresión de encontrarme en algún rincón de la cordillera del Himalaya. La inmensidad de las montañas y las colinas cubiertas por un intenso manto verde resulta verdaderamente sobrecogedora. Uno tiene la sensación de estar viajando por otro país”.
La pradera no solo ofrece magníficas panorámicas, sino también una tranquilidad difícil de encontrar en otros destinos. Aquí no hay tráfico ni contaminación; únicamente el murmullo del viento, el canto de los pájaros y el aroma de la hierba de montaña.
Muchos visitantes optan por sentarse sobre el césped, disfrutar de una taza de café caliente mientras contemplan el mar de nubes o, sencillamente, conversar con familiares y amigos en plena naturaleza.
Vu Hong Phuong, visitante del barrio de Nghia Lo, en la provincia norteña de Lao Cai, afirmó: “Nada más llegar a la pradera de Ta Xua, me sorprendieron la pureza del aire y la agradable sensación de frescor. El lugar está muy bien acondicionado, con numerosos rincones ideales para tomar fotografías. Además, las bebidas son excelentes y se preparan con productos muy frescos”.
Según las autoridades locales, la pradera enriquece la oferta turística de la comuna de Ta Xua y amplía los atractivos de este destino. La estrategia de desarrollo apuesta por un turismo compatible con la conservación del paisaje natural, la protección del medio ambiente y el impulso de actividades experienciales acordes con las características de la zona.
Do Van Xiem, presidente del Comité Popular de la comuna de Ta Xua, señaló: “Gracias al extraordinario potencial y a las ventajas naturales de nuestra tierra, esperamos dar la bienvenida tanto a inversionistas nacionales y extranjeros como a visitantes de todo el mundo. Ta Xua es una tierra con enormes posibilidades de desarrollo, privilegiada por su riqueza natural, su identidad cultural y la hospitalidad de su gente. Invitamos a todos a conocer Ta Xua, recorrer e invertir en este lugar para contribuir al desarrollo económico de nuestra localidad”.
Desde hace años, Ta Xua figura entre los destinos más conocidos del noroeste vietnamita por sus mares de nubes, sus rutas de senderismo y la majestuosidad de sus montañas. Hoy, este destino atractivo completa esa oferta como uno de los lugares imprescindibles del recorrido. Quien llega hasta aquí encuentra un rincón donde contemplar las nubes, respirar aire puro, capturar la belleza del paisaje junto a familiares y amigos y regresar con el recuerdo imborrable de una experiencia en plena naturaleza. Esa combinación de serenidad, belleza y autenticidad explica que la pradera de Ta Xua permanezca en la memoria de quienes descubren este rincón del noroeste de Vietnam.
