(VOVWORLD) - Cada 19 de mayo, día de nacimiento del Presidente Ho Chi Minh, el pueblo vietnamita rinde homenaje a su líder excepcional, quien dedicó por completo su vida a la causa de la independencia, la libertad y la paz de la nación. Con motivo de esta fecha, conversamos con el doctor Carolus Wimmer, presidente de la Casa de la Amistad Venezuela–Vietnam (CAVV), sobre las convergencias ideológicas entre Simón Bolívar (1783–1830) y Ho Chi Minh (1890–1969), dos grandes héroes de la liberación nacional.
Reportera: Desde una perspectiva histórica y filosófica, ¿cuáles son las similitudes en la visión y el papel histórico entre Simón Bolívar y Ho Chi Minh?
El doctor Carolus Wimmer, presidente de la Casa de la Amistad Venezuela–Vietnam. (Imagen proporcionada por cortesía del propio doctor Carolus Wimmer) |
Carolus Wimmer: Dos Libertadores vencedores sobre el colonialismo, dos fundadores de repúblicas, dos estrategas militares. La visión de ambos era la independencia, la libertad y la justicia social.
Su importancia en la historia venezolana y vietnamita, respectivamente, nos la explica científicamente con base marxista el filósofo y revolucionario ruso Gueorgui Plejánov en su obra “El papel del individuo en la historia” (1898), cuando destaca:
“El gran hombre es, precisamente, un iniciador porque ve más lejos que otros y desea más fuertemente que otros. Resuelve los problemas científicos planteados por el curso anterior del desarrollo intelectual de la sociedad; señala las nuevas necesidades sociales, creadas por el anterior desarrollo de las relaciones sociales; toma la iniciativa de satisfacer estas necesidades. Es un héroe. No en el sentido de que puede detener o modificar el curso natural de las cosas, sino en el sentido de que su actividad constituye una expresión consciente y libre de este curso necesario e inconsciente. En esto reside toda su importancia y toda su fuerza. Pero esta importancia es colosal y esta fuerza es tremenda”.
Reportera: Tanto Ho Chi Minh como Simón Bolívar consideraban la educación como base de una nación independiente y autosuficiente. ¿Qué significado tenía para ellos en la formación moral, el desarrollo personal y la causa revolucionaria?
Carolus Wimmer: Para lograr estos objetivos: independencia, libertad y justicia social, coinciden Simón Bolívar y Ho Chi Minh en que la preocupación principal debe centrarse en la educación, la instrucción de su pueblo.
“La instrucción es la felicidad de la vida”, escribe el Libertador en carta dirigida en 1825 a su hermana y añade: “Un hombre sin estudios es un ser incompleto”.
En el discurso ante el Congreso de Angostura, en 1819, el Libertador enfatiza: “Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción” y “por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza”. En 1825 declara: “Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educación”.
Por su lado, el presidente Ho Chi Minh señala “para construir el socialismo, primero que nada, debe haber gente socialista”. Por lo tanto, el objetivo de la educación es formar personas integrales que sean “al mismo tiempo talentosas y virtuosas”.
Talento y Virtud: Comparemos estas categorías con el Libertador.
Bolívar lo formula con las siguientes palabras: “Moral y Luces son los polos de una república, Moral y Luces son nuestras primeras necesidades”, y destaca que el talento sin probidad es un azote.
Éste es un pensamiento clave del presidente Ho Chi Minh sobre la educación. Los productos de la educación son las personas que “aprenden a trabajar, a ser humanos, a trabajar como cuadros”.
Según el pensamiento de Ho Chi Minh, que es muy afín al pensamiento bolivariano y que compartimos en Venezuela, el nuevo sistema educativo debe ser una educación encaminada a desarrollar una persona integral; por tanto, la educación debe incluir: educación física (para que el cuerpo esté sano, al mismo tiempo, necesita mantener la propia higiene), educación intelectual (repasar lo aprendido, aprender nuevos conocimientos), educación estética (para distinguir el bien y el mal), educación moral (amar a la patria, a la gente, al trabajo, amar la ciencia y los bienes públicos). La combinación de los cuatro contenidos anteriores puede formar personas con suficiente talento y virtud para “formarlos como ciudadanos útiles de Vietnam, una educación que desarrolle plenamente sus competencias disponibles”.
El doctor Carolus Wimmer (i), presidente de la Casa de la Amistad Venezuela–Vietnam, junto a representantes vietnamitas y miembros de la comunidad, en un acto conmemorativo ante el busto del Presidente Ho Chi Minh en Caracas. (Fotografía cortesía del doctor Carolus Wimmer) |
Reportera: En su tiempo, ambos comprendieron el poder de la prensa como “arma ideológica”. ¿Cómo utilizaron el periodismo para despertar la conciencia popular, difundir sus ideales y defender la causa de sus pueblos?
Carolus Wimmer: Bolívar creó en 1818 el periódico “El Correo del Orinoco”, que se constituyó en un importante instrumento para masificar las informaciones sobre la lucha emancipadora. Bolívar opinaba que la imprenta era tan útil como los pertrechos de guerra y solía decir que la imprenta era la artillería del pensamiento.
Para Ho Chi Minh, un periódico es un arma importante en un proyecto revolucionario como el suyo. En París editó hojas con contenido ideológico y unos cuantos semanarios, siendo el principal o más conocido “Le Paria” (1922) de gran utilidad en sus propósitos políticos; en China publicó, entre 1925 y 1927, el periódico Thanh Nien (Juventud).
Debemos ahora y en el futuro estudiar y discutir juntos estas similitudes en el pensamiento bolivariano y el pensamiento de Ho Chi Minh para contribuir con propuestas concretas a fortalecer la diplomacia popular.
Reportera: Por último, ¿qué expectativas tiene respecto al papel de las organizaciones de amistad y los programas educativos en la transmisión del legado ideológico de Ho Chi Minh a las nuevas generaciones de Vietnam y Venezuela, especialmente con la futura inauguración de la Escuela de Cuadros del Pensamiento Ho Chi Minh en la sede principal de la CAVV?
Carolus Wimmer: La pronta inauguración de la Escuela de Cuadros del Pensamiento Ho Chi Minh debe jugar un rol decisivo. Si superamos la barrera lingüística podemos realizar atractivos programas, promovidos por la Asociación de Amistad Vietnam - Venezuela (AAVV en Hanói y la Casa de la Amistad Venezolano- Vietnamita (CAVV). Estas dos instituciones, con apoyo de organismos del Estado y del sector privado, deben constituirse en vanguardia de estas tareas de la diplomacia popular entre Venezuela y Vietnam.
Reportera: Gracias por su entrevista.
Simón Bolívar (nombre completo: Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, 1783–1830) fue un destacado revolucionario venezolano y líder de los movimientos independentistas de América del Sur a comienzos del siglo XIX. Conocido como El Libertador y apodado el George Washington de Sudamérica, encabezó las luchas que lograron liberar a seis países del dominio español: Venezuela, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia.
Como refundador de la república venezolana, su nombre figura en la denominación oficial del país: República Bolivariana de Venezuela.
La moneda nacional lleva su apellido, y su figura da nombre a numerosos estados, ciudades, avenidas y monumentos en América y el mundo. Existen estatuas de Simón Bolívar en diversos países.
Ho Chi Minh (nombre completo: Nguyen Sinh Cung, también conocido como Nguyen Tat Thanh y Nguyen Ai Quoc, 19 de mayo de 1890 – 2 de septiembre de 1969) fue un revolucionario y líder nacional vietnamita, fundador del Partido Comunista de Vietnam. Dirigió la Revolución de Agosto de 1945, que dio lugar al nacimiento de la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam, y comandó la resistencia contra el colonialismo francés hasta la victoria de Dien Bien Phu, en 1954.
Su pensamiento, que combina el patriotismo con el socialismo, constituye la base ideológica para la construcción y defensa del país. Su nombre ha sido otorgado a la ciudad de Ho Chi Minh y a numerosas escuelas, calles y obras públicas en todo el país.
Su imagen está presente en billetes, monumentos y lugares emblemáticos, y representa un símbolo perdurable de independencia, humanismo y ansia de libertad.