Esta fue la primera visita oficial de una delegación cubana de alto nivel a Vietnam, en plena guerra de resistencia contra Estados Unidos. Más allá de su dimensión diplomática, el viaje simbolizó los estrechos lazos de hermandad entre ambos pueblos y el firme apoyo de Cuba a la lucha del pueblo vietnamita.
Del 29 al 31 de octubre de 1966, el presidente Ho Chi Minh, el primer ministro Pham Van Dong y otros dirigentes vietnamitas de aquel entonces dieron una cálida bienvenida a la delegación cubana. Durante los encuentros, el presidente Ho Chi Minh expresó con emoción que, pese a la distancia geográfica, los pueblos de Vietnam y Cuba estaban unidos por lazos fraternales, como miembros de una misma familia.
Esta solidaridad quedó reafirmada en el Comunicado Conjunto del 31 de octubre de 1966, en el que Cuba expresó su respaldo a la declaración del presidente Ho Chi Minh del 17 de julio de ese año, a la posición de cuatro puntos del Gobierno de la República Democrática de Vietnam y a la de cinco puntos del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur. Por su parte, Vietnam elogió los logros de Cuba en la construcción del socialismo y respaldó los cinco puntos expuestos por Fidel Castro en su declaración del 28 de octubre de 1962.
Al referirse al significado de aquella visita, el embajador de Cuba en Vietnam, Rogelio Polanco Fuentes, afirmó: “La visita en octubre de 1966 a Vietnam fue un hito de las relaciones bilaterales. Y que la alta delegación cubana en ese momento significaba en primer lugar un apoyo contundente de Cuba a la lucha del pueblo vietnamita por su liberación. Las relaciones entre nuestros dos países después de esa visita siguieron incrementándose a los niveles que conocemos y que tuvieron otro hito en la visita de Fidel en 1973 a los territorios liberados de Vietnam del Sur. Era la demostración de que Cuba confiaba plenamente en la victoria definitiva del pueblo vietnamita contra la agresión extranjera y por la construcción de una patria unificada”.
La confianza y el apoyo mutuos no solo se manifestaron en declaraciones políticas y gestos diplomáticos, sino también en contribuciones concretas y sacrificios, tanto antes como después de aquella primera visita de una delegación cubana de alto nivel a Vietnam.
En julio de 1966, seis oficiales cubanos que formaban parte de una delegación enviada a Vietnam para estudiar la situación perdieron la vida en un ataque aéreo sorpresa contra Hanói. Apenas seis meses antes, el comandante en jefe Fidel Castro Ruz había proclamado en la Plaza de la Revolución José Martí: “Por Vietnam, Cuba está dispuesta a dar hasta su propia sangre”.
Durante la guerra, Cuba envió médicos y personal sanitario para atender a los heridos y damnificados, transportó ayuda humanitaria hasta el puerto de Hai Phong pese a los bombardeos y las minas, y aportó expertos para ampliar la ruta Ho Chi Minh. Asimismo, contribuyó a la formación de más de 1.000 estudiantes vietnamitas y promovió el ingreso de Vietnam en las Naciones Unidas.
Uno de los momentos más emblemáticos de aquella visita de 1966 fue el abrazo entre el comandante Raúl Castro Ruz y el presidente Ho Chi Minh, que quedó grabado en la memoria como símbolo de la hermandad entre ambos pueblos.
Al evocar aquel episodio, el embajador Rogelio Polanco Fuentes afirmó: “El abrazo de Raúl Castro con el presidente Ho Chi Minh recuerda el que no pudieron darse Fidel y el líder histórico vietnamita. Para que ese abrazo represente por siempre nuestra hermandad, varias generaciones de líderes y de compatriotas cubanos y vietnamitas han contribuido decididamente a nutrir con hechos y realizaciones concretas la amistad especial, la solidaridad tradicional y la cooperación integral entre Cuba y Vietnam”.
El espíritu de solidaridad se ha mantenido a lo largo del tiempo: desde el apoyo de Cuba a Vietnam durante la lucha por la liberación nacional hasta la ayuda que Vietnam brinda actualmente a la isla caribeña para hacer frente a las dificultades derivadas del bloqueo.
En 2025, con motivo del 65.º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, la Cruz Roja de Vietnam recaudó y entregó a Cuba 656.700 millones de dong (más de 25 millones de dólares), procedentes de las donaciones de la población en el marco de la campaña “65 años de solidaridad Vietnam-Cuba”.
Estos lazos también se mantienen vivos entre las generaciones de vietnamitas que estudiaron y vivieron en Cuba. Según Phuong Song Lien, presidenta del Club de Exestudiantes Vietnamitas en Cuba, antes de la votación celebrada el pasado 28 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la resolución contra el bloqueo, la organización emitió una declaración de solidaridad y apoyo incondicional al pueblo cubano.
“Haber vivido en Cuba y recibido el cariño de su pueblo nos ha permitido conocer a una nación inteligente, dinámica y dispuesta a defender su patria. Queremos que más vietnamitas conozcan Cuba y estén dispuestos a apoyarla en los momentos difíciles, tanto material como espiritualmente. Asimismo, llamamos a la comunidad internacional a seguir respaldando al Gobierno y al pueblo cubanos en la defensa de su independencia y soberanía”, dijo.
Estos sentimientos y muestras concretas de solidaridad reafirman los históricos lazos de amistad, fidelidad y hermandad entre ambos pueblos. En los foros internacionales, Vietnam mantiene su firme respaldo al levantamiento del bloqueo contra Cuba y defiende el respeto a la independencia, la soberanía, la integridad territorial y el derecho a la autodeterminación del pueblo cubano.
Al referirse a la importancia de las relaciones entre Vietnam y Cuba en el contexto actual, el embajador Rogelio Polanco Fuentes destacó: “Hoy podemos decir que sigue vivo aquel legado que iniciaron los fundadores de nuestras dos revoluciones en la demostración de que Vietnam y Cuba siguen juntos en sus procesos de construcción socialista. Vietnam expresando de manera firme e invariable su posición para que se levante el bloqueo a nuestro país y su postura solidaria con el pueblo cubano que acaba de ser nuevamente expresada por la representación de Vietnam en las Naciones Unidas y que recientemente en voz de su secretario general y presidente To Lam en el segmento de alto nivel de la Organización de Naciones Unidas quedó también claramente establecido. Por eso, lo que hoy celebramos, los 60 años de la visita de Raúl Castro a Vietnam, representa la continuidad de una relación histórica que hoy sigue siendo ejemplo para nuestros dos pueblos y que deberá ser enriquecida con acciones prácticas en el presente y en el futuro para que las nuevas generaciones de cubanos y vietnamitas sigan manteniendo en alto esos vínculos entrañables entre nuestros dos pueblos”.
Han transcurrido 60 años desde aquella histórica visita de octubre de 1966, pero los valores de solidaridad que unen a Vietnam y Cuba siguen plenamente vigentes. Desde los cálidos abrazos entre sus líderes hasta las muestras de apoyo mutuo y la ayuda concreta que ambos pueblos se han brindado en los momentos difíciles, todo ello ha contribuido a forjar una relación especial que trasciende la distancia geográfica y el paso del tiempo.
