(VOVWORLD) - El sector privado vietnamita se ha consolidado como uno de los pilares esenciales del crecimiento económico nacional tras más de cuatro décadas de renovación. De ocupar un papel secundario y complementario, ha pasado a convertirse en un motor decisivo del desarrollo y de la mejora de la competitividad del país. Esta concepción queda plenamente reflejada en el proyecto de resolución del XIV Congreso del Partido Comunista de Vietnam (PCV), que identifica a la economía privada como el motor más importante de la economía nacional. Diversas voces del empresariado permiten profundizar en esta transformación.
“Tras la promulgación de la Resolución del Comité Central del PCV sobre el desarrollo de la economía privada, empresas pequeñas como la nuestra han accedido a procesos de licitación y han podido competir en función de la calidad del servicio. Con la conocida como Resolución número 68, el entorno resulta ahora mucho más abierto”.
“La Resolución número 68 plantea más oportunidades que desafíos. Por ello, resulta esencial conocerla, comprender su alcance y convertir esas oportunidades para integrarse en la nueva etapa de desarrollo. De esta forma, las empresas generarán un nuevo impulso para el crecimiento futuro de la economía nacional”.
“Mantengo una firme confianza en las políticas adoptadas por el PCV y el Estado en todos los ámbitos que afectan a las empresas, como la tierra, los procedimientos administrativos, el acceso al crédito, así como la ciencia y la tecnología. Cuando las empresas se beneficien plenamente de estas políticas, actuarán como un auténtico motor del desarrollo”.
Estas opiniones reflejan las expectativas ampliamente compartidas por la comunidad empresarial vietnamita ante recientes decisiones políticas de gran alcance, que sitúan al sector privado en el centro de la estrategia nacional de desarrollo.
El Partido Comunista de Vietnam reconoció desde el VI Congreso a la economía privada como parte integrante de una economía multisectorial. En los Congresos IX, X y XI impulsó su desarrollo y reafirmó su papel en la movilización de los recursos sociales. El XII Congreso marcó un punto de inflexión al definirla por primera vez como un motor clave del crecimiento, mientras que el XIII Congreso consolidó su posición como uno de los motores más importantes de la economía nacional. En esta evolución conceptual, la Resolución número 68 representa un avance sustancial y refuerza el papel central del sector privado en la promoción del crecimiento y del desarrollo sostenible.
Nguyen Hong Hai, profesor titular de la Universidad Vin y académico Fulbright en American University (Estados Unidos). (Foto: Facebook) |
Al valorar este cambio de enfoque, Nguyen Hong Hai, profesor titular de la Universidad Vin y académico Fulbright en la American University (Estados Unidos), afirmó: “Este giro en el pensamiento económico constituye una transformación profunda y decidida, al reconocer y revalorizar la economía privada mediante una resolución de este nivel. El sector privado pasa a situarse en igualdad de condiciones con la economía estatal y con los demás sectores, y queda reconocido como uno de los motores más importantes de la economía. Se trata de un cambio de enorme trascendencia. Responde, en primer lugar, a las propias exigencias del desarrollo nacional, es decir, cuando el país alcanza un determinado umbral, la transformación resulta imprescindible para seguir avanzando; de lo contrario, aparece el riesgo de estancamiento e incluso de retroceso. En segundo lugar, este giro obedece también a las dinámicas transformaciones que se registran en la región y en el mundo”.
Mai Huu Tin, presidente del Grupo U&I y miembro del Consejo de Investigación para el Desarrollo de la Economía Privada. (Foto: vcci.com.vn) |
Por su parte, Mai Huu Tin, presidente del Grupo U&I y miembro del Consejo de Investigación para el Desarrollo de la Economía Privada, señaló: “En cada sector existen empresas líderes con una clara voluntad de impulsarlo. No pueden hacerlo de forma aislada, sino que necesitan construir un ecosistema propio. En ese entorno se integran las pequeñas y medianas empresas, e incluso las microempresas, que contribuyen al desarrollo del conjunto del sector. Esta articulación constituye también la base para alcanzar tasas de crecimiento económico de dos dígitos”.
En un contexto de entrada del país en una nueva fase de desarrollo para el periodo 2026-2030, Vietnam reafirma así el papel del sector privado como principal impulsor del crecimiento. El objetivo es que, para 2030, el país disponga de un tejido empresarial sólido, capaz de competir a escala regional y global y de integrarse plenamente en la cadena de valor mundial.