Cuatro años de conflicto entre Rusia y Ucrania: la paz sigue sin horizonte claro

(VOVWORLD) -  El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania cumple este 24 de febrero cuatro años desde su estallido, convertido en el mayor conflicto armado en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Cuatro años después, la paz continúa siendo una aspiración lejana.

El enfrentamiento comenzó en 2022, cuando Rusia lanzó lo que denominó una “operación militar especial” contra Ucrania, tras un prolongado periodo de tensiones en materia de seguridad y equilibrios geopolíticos.

Cuatro años de conflicto entre Rusia y Ucrania: la paz sigue sin horizonte claro - ảnh 1Soldados de Ucrania durante un enfrentamiento en la región de Zaporizhzhia. (Foto: Reuters)

Coste humano y fractura demográfica

El impacto más devastador ha sido el humano. Moscú y Kiev no difunden balances oficiales de bajas militares, pero estimaciones independientes apuntan a millones de soldados rusos y ucranianos muertos o heridos. Las víctimas civiles ascienden a decenas de miles.

En Ucrania, el desplazamiento masivo y la pérdida de población en edad activa proyectan consecuencias de largo alcance. Diversos estudios advierten de que el país podría situarse por debajo de los 30 millones de habitantes en 2050, frente a los más de 40 millones registrados antes del conflicto bélico.

El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, describió así la dimensión social de la crisis al decir: “En apenas cuatro años, el número de personas con discapacidad en Ucrania se ha incrementado en cerca de 400.000. Más allá de la frialdad de las cifras, es imprescindible destacar la insuficiencia de apoyo, las limitaciones en la movilidad y la escasez de recursos esenciales para garantizar una atención adecuada”.

El deterioro económico resulta igualmente profundo. En Ucrania, los ataques han golpeado infraestructuras energéticas y de transporte. El Banco Mundial calcula que la reconstrucción exigirá 588.000 millones de dólares en la próxima década, un 12 % más que la estimación anterior.

Rusia, por su parte, afronta un amplio régimen de sanciones occidentales. Aunque su economía ha mostrado capacidad de adaptación, la presión persiste. Los ingresos por exportaciones energéticas, principal fuente de financiación del Estado, han descendido de forma significativa respecto al periodo previo al conflicto. El sector del petróleo, gas, carbón y productos refinados generó 193.000 millones de euros (casi 228.000 millones de dólares) en los últimos doce meses, un 27 % menos que antes del inicio de los enfrentamientos bélicos. A medio y largo plazo, este escenario limita el crecimiento sostenido y eleva el riesgo de desequilibrios estructurales.

Un final incierto

Cuatro años después del estallido del conflicto más sangriento en Europa desde 1945, la incógnita central permanece intacta: ¿cuándo terminará el conflicto?

El analista Samir Puri, especialista en estudios bélicos del King’s College London, sostiene que nadie puede ofrecer una respuesta precisa. La experiencia histórica demuestra que negociar mientras continúan los combates suele desembocar en procesos prolongados e imprevisibles.

Las recientes rondas de diálogo trilateral entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania, celebradas en Abu Dabi y Ginebra, generaron expectativas moderadas. Las partes activaron mecanismos paralelos de negociación trilaterales y bilaterales y constituyeron equipos especializados en asuntos políticos, militares y de seguridad. Sin embargo, la ausencia de avances sustanciales tras varias reuniones evidencia la complejidad del proceso.

Puri lo expresó en estos términos, afirmando lo siguiente: “Aunque Estados Unidos sostiene que las diferencias entre las partes se han reducido y que solo subsisten algunos asuntos complejos, como el estatus territorial del Donbás, la realidad podría ser sensiblemente distinta si se examinan con detenimiento las posiciones de Rusia y Ucrania”.

Cuatro años de conflicto entre Rusia y Ucrania: la paz sigue sin horizonte claro - ảnh 2Negociaciones trilaterales entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania en Emiratos Árabes Unidos el 23 de enero de 2026. (Foto: Hamad Al Kaabi / UAE Presidential Court vía Reuters)
En la misma línea, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha reiterado que persisten divergencias profundas. Desde Kiev, diversos expertos coinciden en que el diálogo continúa en fase exploratoria. Ruslan Bortnik, director del Instituto de Política de Ucrania, afirmó:  “Lamentablemente, no existen acuerdos concretos sobre las cuestiones estratégicas. Los asuntos de naturaleza política no han sido abordados, y tanto el control territorial como las garantías de seguridad permanecen reservados al ámbito de decisión de los líderes. Además, Ucrania considera que, aun en el supuesto de que se alcanzaran entendimientos, estos deberían formalizarse mediante acuerdos separados: uno entre Ucrania y Estados Unidos, y otro entre Estados Unidos y Rusia”.

Ante el estancamiento, numerosos analistas sitúan el posible desenlace en la interacción entre las principales potencias, en especial Estados Unidos, Rusia y China.

En este contexto, la prevista visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a China a finales de marzo adquiere relevancia estratégica, dado el peso de Pekín como socio clave de Moscú. Algunos observadores sostienen que Washington aspira a impulsar avances significativos antes de mediados de año.

El curso de la diplomacia en los próximos meses determinará si se abre una etapa de distensión real o si los enfrentamientos bélicos prolongan su trayectoria incierta en el corazón de Europa.

Noticias Relacionadas

comentar

Otros