La gobernanza integrada del espacio de desarrollo y el aprovechamiento eficiente de los recursos nacionales constituyen una de las cuatro transformaciones estratégicas planteadas por el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y presidente de la República, To Lam, en la sesión inaugural del III Pleno del Comité Central del PCV en su XIV mandato, celebrado el 20 de julio. Esta orientación pone de relieve la necesidad de ampliar el alcance de las reformas hacia ámbitos de importancia estratégica para el desarrollo a largo plazo del país, representando un salto cualitativo en la capacidad de gobernanza nacional.

La transformación estratégica propuesta por el máximo dirigente del país responde a un objetivo central de construir un sistema de gobernanza nacional moderno, eficiente y capaz de responder con mayor agilidad a las exigencias de una nueva etapa de desarrollo.

Concebir los recursos nacionales como un sistema integrado

Al plantear la transición de un modelo de gestión fragmentado hacia una gobernanza integrada del espacio de desarrollo y de los recursos nacionales, To Lam subrayó que las fronteras administrativas ya no pueden limitar la visión del desarrollo. La tierra, el espacio marítimo, las áreas urbanas, la infraestructura, los recursos naturales y los datos deben concebirse como un sistema integrado, gestionado bajo una estrategia nacional que tenga en cuenta las ventajas comparativas de cada región y el interés general del país.

Según el líder, esta transformación busca abrir nuevos espacios de desarrollo, orientar los recursos hacia los ámbitos de mayor impacto, armonizar los intereses del Estado, la ciudadanía y las empresas, y convertir el potencial de cada territorio en una fortaleza al servicio del desarrollo nacional. En este contexto, la gestión pública ya no puede regirse por los límites administrativos tradicionales, ya que los principales desafíos del desarrollo son, por naturaleza, interregionales e intersectoriales y trascienden las fronteras territoriales.

El profesor y doctor Nguyen Tuan Anh, director de la Revista de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Nacional de Hanói, evaluó: “La propuesta formulada por el secretario general del Partido y presidente To Lam constituye una orientación estratégica de gran alcance. Este enfoque plantea una nueva manera de concebir los recursos nacionales: como un sistema integrado, articulado en torno a la estrategia de desarrollo del país, las ventajas de cada región y la eficiencia del conjunto. En este marco, cada localidad debe aprovechar sus fortalezas, en coordinación con las demás y en función de los objetivos nacionales”.

Según el experto, si esta transformación se implementa con éxito, Vietnam no sólo optimizará la movilización y el aprovechamiento de sus recursos, sino que también impulsará nuevos espacios de desarrollo, reforzará la integración regional y promoverá un equilibrio entre los intereses del Estado, la ciudadanía y el sector empresarial, sentando así las bases de un crecimiento más dinámico, inclusivo y sostenible.

Un salto cualitativo en la gobernanza nacional

Al evaluar los avances de la reforma organizativa del aparato político y administrativo, el máximo dirigente vietnamita señaló que la reestructuración emprendida durante el último año ha permitido configurar una estructura institucional más compacta, aunque advirtió que “la racionalización constituye únicamente la condición de partida”.

De hecho, el éxito de la reforma no debe medirse por el número de organismos fusionados, la reducción de unidades administrativas o el recorte de plantillas, sino por la capacidad del sistema para tomar decisiones con mayor rapidez, mejorar la coordinación entre las instituciones, simplificar los procedimientos administrativos y ofrecer mejores servicios a la ciudadanía y al tejido empresarial.

Por esta razón, To Lam afirmó que la evaluación del primer año de funcionamiento del nuevo modelo organizativo no puede limitarse al número de estructuras eliminadas, sino que debe centrarse en la eficacia del liderazgo, la eficiencia de la gestión pública y la calidad de los servicios prestados a la población.

El profesor Nguyen Tuan Anh señaló lo siguiente: “Esta orientación define con claridad la esencia y el objetivo de la reorganización institucional y representa un salto cualitativo en la concepción de la gobernanza nacional. En primer lugar, desplaza el criterio de evaluación desde indicadores cuantitativos, como el número de organismos, unidades administrativas o puestos de trabajo suprimidos, hacia los resultados concretos y el impacto real de las políticas públicas. Un aparato estatal más compacto sólo adquiere sentido cuando fortalece la capacidad de liderazgo, eleva la eficacia de la administración, mejora la calidad de los servicios públicos y aumenta el grado de satisfacción de la ciudadanía”.

Asimismo, esta transformación exige pasar de una administración tradicional a una gobernanza moderna. Ello requiere una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno, una descentralización respaldada por competencias claras, recursos, personal y datos, así como un sólido sistema de rendición de cuentas. En el modelo de administración local de dos niveles, las comunas, como el nivel más cercano a la ciudadanía, deben disponer de las competencias y los recursos necesarios para atender eficazmente la mayoría de los asuntos públicos.

Tras un año de implementación del nuevo modelo organizativo, la reforma entra en una fase decisiva, centrándose en mejorar su funcionamiento. El éxito de la reforma se medirá por la eficacia del nuevo sistema, ya que toda decisión estratégica debe traducirse en una mayor capacidad para impulsar el desarrollo nacional.