La historia de la nación vietnamita comienza con la era de los Reyes Hung y sus inmensas contribuciones a la roturación de la tierra, así como a la construcción y expansión del Estado de Van Lang. Como muestra de gratitud hacia los primeros monarcas del país, desde hace miles de años el pueblo vietnamita los venera como fundadores de la nación. El homenaje a los Reyes Hung constituye un lazo que une el pasado con el presente, y a los individuos con la comunidad.
Compatriotas vietnamitas en estrecha unión
En todo Vietnam existen más de 1.400 reliquias dedicadas a los fundadores de la nación y vinculadas a la dinastía Hung.
Cada año, el Día de Conmemoración de dichos monarcas se celebra en numerosos lugares, pero el acto principal tiene lugar en la provincia de Phu Tho, donde se encuentra el Sitio Histórico Nacional Especial del Templo de los Reyes Hung. La imagen de miles de personas de todo el país haciendo fila para ofrecer incienso a sus ancestros constituye una vívida muestra de la unidad nacional. Este espíritu ha permitido a los vietnamitas superar los momentos más difíciles, como en la lucha por la reunificación del país y la defensa de la independencia, o durante la pandemia de la covid-19 (2020-2021), cuando toda la nación se unió para superar las dificultades. Asimismo, ante desastres naturales como tormentas, inundaciones o deslizamientos de tierra, esta cohesión se refuerza aún más.
En este sentido, el culto a los Reyes Hung se ha convertido en una celebración común tanto para quienes viven en Vietnam como para los compatriotas en el extranjero. Desde Hanói, Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang hasta París, Berlín, Nueva York o Sídney, en todas partes se rinde homenaje a los ancestros y se reza por la paz, la prosperidad, la longevidad y el desarrollo de la nación.
Hoang Dinh Thang, presidente de la Unión de Asociaciones de Vietnamitas en Europa, señaló: “Siempre priorizamos la celebración de festivales ancestrales, especialmente el Día de Conmemoración de los Reyes Hung. Esta actividad es particularmente significativa para la comunidad vietnamita en el extranjero, ya que nos recuerda la herencia común, refuerza la solidaridad y el apoyo mutuo, y contribuye a preservar las valiosas tradiciones de nuestra nación”.
Unidad para el desarrollo nacional
La promoción de los valores del culto a los Reyes Hung va más allá de la mera organización de ritos y ceremonias. Esta conmemoración representa un proceso continuo de preservación y fomento del patriotismo, la unidad y el orgullo nacional en cada vietnamita.
Hoy, el país se adentra en una nueva etapa de desarrollo, con el objetivo de alcanzar los hitos de los 100 años bajo el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam en 2030 y del centenario de la fundación de la República en 2045. La aspiración de construir un pueblo próspero y una nación fuerte, democrática, justa y avanzada exige reforzar las capacidades internas, impulsar nuevos modelos de crecimiento y activar motores de desarrollo como la transición verde, la transformación digital, la ciencia, la tecnología, la innovación y la economía circular. En la coyuntura actual, la unidad sigue siendo la base fundamental para superar obstáculos institucionales, liberar recursos, compartir riesgos, multiplicar oportunidades y garantizar que nadie quede atrás.
De este modo, la unidad no solo hace la fuerza, sino que también refuerza el prestigio nacional. En el ámbito internacional, constituye una verdadera “tarjeta de identidad” que permite a Vietnam integrarse con confianza.
Bui Hoai Son, del Comité de Cultura y Sociedad de la Asamblea Nacional, estimó: “La veneración de los Reyes Hung contribuye a forjar y consolidar el sentido de unidad y el patriotismo, tanto a nivel nacional como internacional. En muchos países del mundo se celebra el Día en Homenaje a los Ancestros, lo que refuerza el vínculo espiritual de los vietnamitas con la tierra de origen y con el Festival del Templo de los Reyes Hung”.
Desde sus orígenes históricos hasta la actualidad, el Día de Conmemoración de los Reyes Hung ha trascendido el carácter de una simple festividad para convertirse en un símbolo espiritual de la nación vietnamita. No solo honra las contribuciones de los monarcas ancestrales a la construcción del país, sino que también reafirma el vínculo de cada persona con sus raíces y su responsabilidad hacia la patria.
En el camino hacia el desarrollo y la integración global, estos valores constituyen una sólida base espiritual que fortalece la unidad nacional y permite a Vietnam avanzar con paso firme hacia la construcción de una nación próspera y sostenible.
