(VOVworld) – Las revelaciones del consultor tecnológico norteamericano y ex empleado de la CIA, Edward Snowden, en torno a la existencia de una observación sistemática por parte de la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA) han causado extrañeza y malestar en Estados Unidos. Todo se hacía través de los grandes proveedores de Internet y redes sociales. El escándalo podría poner en peligro las relaciones de Estados Unidos con socios clave como Rusia, China y la Unión Europea.

Las revelaciones de Edward Snowden causan preocupaciones al gobierno
de Barack Obama por sus "consecuencias" en las relaciones
de EEUU y socios principales como Rusia y China
Tras las acusaciones de Edward Snowden, las autoridades de seguridad estadounidenses dijeron que los polémicos programas de vigilancia PRISM evitaron más de 50 planes terroristas en 20 países después los atentados del 11 de septiembre. El presidente Barack Obama llama a los ciudadanos a elegir entre la garantía de informaciones secretas y la seguridad nacional.

Una protesta en Hong Kong a favor de Edward Snowden
Sin embargo, a diferencia de las pretensiones estadounidenses, el incidente no sólo agrava la situación dentro del mismo Gobierno, sino que también podría tener “consecuencias” en los vínculos tensos de Estados Unidos con socios como Rusia y China, donde Snowden pide asilo político. Moscú y Beijín rechazaron la detención y la extraditación del acusado tras la petición estadounidense. Además, la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying, señaló en rueda de prensa que las acusaciones de Estados Unidos contra el Gobierno chino por ayudar al escape de Snowden en Hong Kong no tienen fundamento. “No es razonable que Washington cuestione la gestión de Hong Kong en asuntos de acuerdo a la ley, y sus críticas hacia el Gobierno central chino son infundadas”, dijo la dirigente, que aseguró además que “China no puede aceptar esto”. Ahora Beijín tiene suficientes pruebas para negar las acusaciones de Estados Unidos de que sea el origen de ataques informáticos contra los órganos y empresas norteamericanas. Los observadores suponen que el escándalo cubre “una oscuridad” en la perspectiva de cooperación bilateral en la antes mencionada materia.
Por su parte, el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, asegura que Moscú “no tiene ningún vínculo con Snowden, ni con sus relaciones con la justicia estadounidense, ni con sus desplazamientos por el mundo”. “Snowden no cruzó la frontera rusa, y juzgamos infundadas e inaceptables los intentos de acusar a Rusia de haber violado las leyes de Estados Unidos y casi montar un complot”, dijo Lavrov en una conferencia de prensa celebrada el martes.
Por su parte, la Unión Europea expresa su preocupación ante la grave amenaza de los ciudadanos europeos debido al programa de vigilancia PRISM.
Es evidente que las filtraciones del ex funcionario de la CIA influyen de manera severa en la imagen de Estados Unidos, acusado de ir contra las declaraciones de derechos humanos en el mundo.
