(VOVworld) – El Gobierno de Estados Unidos vivió el primero de octubre su primer día de semi parálisis en 17 años tras el fracaso de las negociaciones entre republicanos y demócratas sobre el presupuesto estatal. Con 54 votos en contra, los demócratas que controlan el Senado estadounidense rechazaron la propuesta republicana aprobada en la Cámara Baja que condicionaba el financiamiento para evitar un cierre parcial del Gobierno federal al aplazamiento por un año de la aplicación de la reforma sanitaria, bautizada como “Obamacare”, promulgada en 2010 por el presidente Barack Obama. Este rechazo refleja claramente una creciente polarización de la vida política del país norteamericano.

John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes,
a quien la Casa Blanca responsabiliza del cierre

La ley "Obamacare" ayudará a unos 32 millones de estadounidenses
gozar de las ventajas de seguros médicos
Sin embargo, los republicanos calificaron esta reforma sanitaria de “desastre”, en tanto que intrusión sin precedentes en la libertad de elección de los estadounidenses y una norma que dañará la economía al aumentar los impuestos a los estadounidenses en aproximadamente 500 mil millones de dólares. Estas pugnas, según analistas, son los mayores desafíos para el gobierno estadounidense, desde que una paralización similar de 21 días ocurrió a finales de 1995 bajo la administración del presidente Bill Clinton.
La discusión en el Capitolio también generó nuevas preocupaciones sobre si el Congreso puede cumplir con un plazo hasta el 17 de octubre para aumentar el límite de la deuda de 16 billones de dólares. En estos momentos, la mayor potencia económica del mundo está en espera de un acuerdo sobre el tema, que si no se alcanza, Estados Unidos experimentará la primera quiebra teórica en su historia.
