A un año y medio de su implementación, la Resolución 57-NQ/TW del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam sobre el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional ha generado un cambio sistémico en la gobernanza del país. Por primera vez, esta orientación trasciende el ámbito sectorial para convertirse en una tarea prioritaria de todo el sistema político, desde el nivel central hasta el local, abarcando tanto al sector público como al empresarial, y desde el diseño institucional hasta su aplicación práctica.

La Resolución 57 abre una nueva etapa de desarrollo orientada a consolidar un modelo en el que el conocimiento y la digitalización se convierten en los principales motores del crecimiento, sustituyendo de forma gradual el esquema tradicional basado en el capital, la explotación de recursos naturales y la mano de obra de bajo coste.

Evolución institucional y políticas de vanguardia

Uno de los impactos más visibles de la referida resolución es el perfeccionamiento del marco jurídico, reflejado en la elaboración y presentación ante las autoridades competentes de más de 400 normativas vinculadas a estos sectores estratégicos. La filosofía de gestión científica ha evolucionado desde la supervisión de actividades aisladas hacia la construcción activa de un ecosistema de innovación.

En este sentido, se han aprobado mecanismos pioneros como los entornos de pruebas, los presupuestos a tanto alzado, la asunción del riesgo inherente a la investigación científica, las regulaciones avanzadas sobre propiedad intelectual, la comercialización de patentes y las políticas de atracción de talento.

En el plano operativo, el Portal Nacional de Servicios Públicos ha integrado 3.475 trámites administrativos. Asimismo, en 2026 la campaña de alfabetización digital ha organizado 105 aulas virtuales con más de 880.000 matriculaciones. Paralelamente, el país cuenta ya con 16 laboratorios nacionales de referencia.

El jefe de la Oficina del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, Nguyen Hai Ninh, aseveró: “La Resolución 57 está desempeñando el papel de un ‘motor de reforma’, cuyo alcance trasciende el ámbito de la ciencia y la tecnología. Vietnam no solo ha adoptado un enfoque más acertado, sino que también participa activamente en sectores tecnológicos estratégicos como la inteligencia artificial, los semiconductores, los datos, la tecnología digital y la innovación”.

Innovación local adaptada a las realidades locales

La implementación de la Resolución 57 se caracteriza por un enfoque descentralizado, en el que cada provincia despliega la tecnología en función de sus ventajas competitivas y de sus necesidades reales de desarrollo.

En el ámbito agrícola, los avances científicos se han integrado en las cadenas productivas. En la provincia de Ca Mau se ha ampliado el modelo de cultivo superintensivo y circular de camarón blanco, con bajo recambio de agua, hasta alcanzar una superficie de 1.500 hectáreas.

Por su parte, Vinh Long ha incorporado el uso de vehículos aéreos no tripulados (drones), nanofertilizantes y biotecnología para el cultivo de embriones libres de patógenos con el fin de maximizar el rendimiento agrícola.

Asimismo, diversas regiones aprovechan el desarrollo tecnológico para potenciar su identidad local. Lao Cai aplica la tecnología genética a la conservación de especies autóctonas, mientras que Quang Tri domina múltiples procesos biotecnológicos para elaborar productos agrícolas de alta tecnología vinculados al programa nacional OCOP (Cada comuna, un producto).

En el sector de los servicios y el turismo, las herramientas digitales contribuyen a revalorizar el patrimonio histórico y cultural. Ninh Binh ha diseñado un sistema de datos digitales e inteligencia artificial (IA) para la gestión y salvaguardia de sus monumentos. Tuyen Quang ha desarrollado mapas interactivos y guías turísticas virtuales basados en IA. Por su parte, Thai Nguyen ha lanzado la plataforma digital Tea Trace Thai Nguyen, que incorpora internet de las cosas (IoT) para la trazabilidad de los cultivos, mapas digitales de las áreas de producción, registros automatizados de calidad y conectividad con el comercio electrónico.

Paralelamente, los grandes núcleos urbanos lideran la inversión en esta senda. Hanói destinó un presupuesto superior al 3 % a la ciencia y la tecnología, mientras que Ciudad Ho Chi Minh constituyó un Fondo de Capital de Riesgo con una dotación inicial de 500.000 millones de dongs (equivalente a 19 millones de dólares), con la previsión de alcanzar en el futuro una escala de cinco billones de dongs (más de 190 millones de dólares).

El vicesecretario del Comité del Partido en Hanoi, Nguyen Van Phong, detalló los alcances de esta estrategia urbana al afirmar: “Hanói ha puesto en marcha la creación del Centro de Innovación según el modelo de sociedad anónima, operando de manera flexible bajo los mecanismos de mercado con orientación estatal. Los gobiernos locales de dos niveles, al estar más cerca de la ciudadanía y de las tareas cotidianas y actuar de forma más directa, se convierten en el espacio donde los problemas relacionados con la gestión de tierras, el transporte, la seguridad ciudadana, el medio ambiente, la salud, la educación y la cultura se manifiestan con mayor claridad. Esto constituye un insumo fundamental para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación”.

Hacia una sociedad del conocimiento y tecnologías soberanas

Para el próximo periodo, el plan nacional contempla acelerar la transformación digital tanto en el tejido empresarial como en la sociedad. Las directrices del Estado establecen de forma categórica la filosofía que guiará el desarrollo científico del país.

El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, recalcó: “La esencia de la ciencia es generar nuevo conocimiento, y la esencia de la tecnología es transformar ese conocimiento en herramientas. Mientras, la innovación puede convertir esas herramientas en un nuevo valor para la sociedad. Estos tres elementos deben converger en la realidad del desarrollo nacional. Por lo tanto, los recursos estatales deben concentrarse en dominar y desarrollar tecnologías estratégicas hasta convertirlas en productos específicos, especialmente en áreas como la IA, el big data, la robótica y la automatización. También deben prestar atención a la biología y la biomedicina, los materiales y la energía, los chips semiconductores, la ciberseguridad y la computación cuántica, los vehículos aéreos no tripulados, así como las tecnologías marinas, oceánicas y del subsuelo”.

A un año y medio de la promulgación de la Resolución 57, las bases estructurales ya se encuentran plenamente operativas, lo que consolida la transición de Vietnam hacia una economía de alto valor añadido y la soberanía tecnológica.