(VOVworld) - A partir de hoy, dos potencias económicas de primer orden del mundo, Japón y China realizarán transacciones directas entre el Yen y el Yuan en el comercio bilateral. Esto no solo afectará la cooperación económica, comercial e inversionista , sino sus relaciones políticas. Aunque en los vínculos Beijing-Japón existen numerosos obstáculos, lógicamente la cooperación monetaria les obligó a confiar y depender mutuamente.
El ministro de finanzas nipón Azumi dio a conocer el 29 de mayo pasado que la implementación de la transacción sin usar la moneda de un tercer país traería numerosos beneficios como disminuir gastos de transacción y riesgos relacionados con la liquidez de organizaciones financieras. La declaración del Banco Popular Chino también reafirmó que el uso del Yuan y el Yen en el comercio bilateral e inversión contribuirá a consolidar la cooperación financiera entre ambas naciones. Esta es la primera vez que China permite el uso de una moneda fuera del dólar en las transacciones directas con el Yuan. Analistas opinaron que gracias al intercambio directo entre el Yen y el Yuan, las empresas japonesas y chinas podrían reducir riesgos ligados a las alteraciones de la tasa de cambio vinculado con el dólar y gastos de transacción a través de esta moneda. Respecto a China, la liquidez directa fue un paso que concretiza su ambición de internacionalizar el Yuan. Para Japón, sus empresas tendrán intereses en el intercambio con el Yuan, ante que en otros centros financieros como Londres y Singapur, donde se exhorta también a crear un sistema de transacción online con la moneda china. Este sistema de transacción estimulará también a los inversionistas japoneses a comprar bienes en China.

Japón y China intensifican el uso del Yen y el Yuan en
transacciones comerciales

La transacción monetaria directa entre China y Japón crea un nuevo paso
en sus relaciones comerciales
Además de los efectos económicos directos, la transacción monetaria entre Tokyo y Beijing influirá considerablemente en sus vínculos políticos. China es la nación que tiene el crecimiento económico más rápido del mundo y puede convertirse en un país capaz de disputar la posición de superpotencia número uno del mundo de Estados Unidos en el futuro. Japón, después del período de desarrollo económico maravilloso de las décadas 60 y 70 del siglo pasado, se ha convertido en la superpotencia económica número 2 admirada por todo el mundo. Hoy día, Tokyo está buscando un papel político correspondiente a su potencial económico en la zona de Asia-Pacífico, así como en el mundo. Intensificar la confianza mutua por los grandes beneficios económicos de cada país , sobre todo en la coyuntura de la actual crisis económica global, será una tendencia inminente a la cual ambas naciones quieren incorporarse./.
