Más que una simple directriz, esta Resolución representa una apuesta estratégica por la modernización: el país priorizará a partir de ahora los proyectos de Inversión Extranjera Directa (IED) de alta tecnología, con gran capacidad de innovación y que generen sinergias reales con el tejido empresarial local.

Calidad sobre cantidad: nuevo filtro para el capital extranjero

Para el periodo 2026-2031, Vietnam se ha fijado metas ambiciosas: captar entre 40.000 y 50.000 millones de dólares anuales en inversión registrada, con una ejecución efectiva de hasta 40.000 millones. El objetivo central es que el 75 % de estos flujos de capital proceda de economías desarrolladas y de países líderes en tecnología, con una elevada capacidad de innovación y modelos de gestión corporativa modernos.

Además de establecer objetivos concretos para el próximo periodo de desarrollo, la nueva Resolución busca corregir deficiencias del modelo anterior, como la escasa transferencia tecnológica, la limitada conexión entre las empresas con IED y el resto del tejido empresarial, así como la débil integración de las compañías vietnamitas en las cadenas globales de valor.

Para ello, el texto establece varias orientaciones, entre ellas pasar de una mentalidad centrada en la atracción de volumen de capital a otra orientada al desarrollo de plataformas estratégicas, y sustituir los incentivos incondicionales de entrada por un apoyo gubernamental estrictamente vinculado a los resultados.

Según el doctor y economista Nguyen Minh Phong, este enfoque es clave para captar inversiones de nueva generación. En este sentido, precisó: “Esta es una orientación de suma importancia que refleja un cambio innovador en la mentalidad directiva del Partido Comunista de Vietnam y en los enfoques rectores de la planificación. En lugar de extender una ‘alfombra roja’ a cualquier precio, estamos creando un ecosistema de incentivos condicionados. Esto nos permitirá descartar proyectos incompatibles con nuestras metas de desarrollo sostenible y garantizar que las inversiones aporten un valor real al país, medido en función de sus resultados concretos. Este es el mejor filtro para atraer proyectos de IED de calidad”.

Medidas concretas

Para materializar esta visión, el Gobierno vietnamita ya trabaja en un paquete de medidas estructurales que abarca desde el aumento de la tasa de contenido nacional y el impulso a la participación de las empresas vietnamitas en las cadenas de suministro de las compañías con IED, hasta la transición hacia un modelo de captación de inversiones de mayor calidad y eficiencia.

Dao Thanh Huong, subdirectora del Departamento de Inversión Extranjera del Ministerio de Finanzas, adelantó los próximos pasos: “Inmediatamente después de la promulgación de la Resolución, comenzamos a redactar el Programa de Acción que presentaremos ante la Asamblea Nacional durante su periodo de sesiones de octubre. Posteriormente, remitiremos al Gobierno un plan detallado que asignará responsabilidades específicas a cada ministerio y autoridad local para implementar las medidas adoptadas y alcanzar las metas establecidas, dado el carácter transversal de esta iniciativa”.

Por su parte, según Ta Van Ha, vicepresidente de la Comisión de Cultura y Asuntos Sociales de la Asamblea Nacional, para que los objetivos estratégicos trazados por la Resolución 10-NQ/TW del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam se hagan realidad, es necesaria una ejecución plenamente coordinada en todos los niveles del Estado, tanto en la mejora institucional como en la organización y aplicación de las políticas, un proceso en el que la Asamblea Nacional debe desempeñar un papel fundamental.

Con esta reforma, el país integrará las sinergias de sus tres motores económicos: el sector privado, el sector estatal y el sector de inversión extranjera. Ello generará un impulso extraordinario al crecimiento basado en la tecnología, la innovación y los avances de la Cuarta Revolución Industrial. De este modo, Vietnam no solo acelerará el cumplimiento de sus objetivos de crecimiento de dos dígitos, sino que también aspira a superar la trampa de los ingresos medios y consolidar una plataforma de desarrollo avanzada, moderna, eficiente y sostenible que favorezca una integración más profunda en la economía mundial.