(VOVWORLD) - En medio de la ciudad imperial y poética de Hue brilla un espacio rebosante de color y fragancia: la centenaria aldea de inciensos artesanales Thuy Xuan. Situada a 7 kilómetros del centro y próxima a enclaves tan célebres como el mausoleo de Tu Duc y el cerro Vong Canh, este pequeño pueblo cautiva con sus haces de incienso multicolor, tendidos al sol sobre estantes de madera. La escena, que combina tradición, arte y espiritualidad, resulta hipnótica. Quien visite Hue y no inmortalice este rincón pintoresco se perderá una de las estampas más auténticas y memorables de la ciudad.
El pueblo de inciensos Thuy Xuan, un rincón que conserva la esencia más auténtica de Hue. (Foto: VOV5) |
Fundada hace unos 700 años, bajo la dinastía Nguyen, Thuy Xuan fue durante siglos la principal proveedora de incienso para la realeza y los habitantes de Hue. La tradición artesanal se ha transmitido de generación en generación y sigue viva hasta hoy, lo que convierte a esta aldea en un destino turístico ineludible de la ciudad imperial. Apenas se cruza su entrada, el visitante es recibido por la fragancia fresca que desprenden los haces de incienso.
Entre los guardianes de este oficio destaca la familia de Ho Ngoc Thu, reconocida en la zona por su larga trayectoria en la elaboración de productos a partir del árbol de agar. Todos sus miembros participan con auténtica pasión en la creación de una amplia variedad de artículos, combinando la vocación comercial con el propósito de mantener vivo un legado transmitido a lo largo de siglos.
El artesano Ngoc Thu explicó: “Elaborar incienso comienza con el molido de las materias primas hasta convertirlas en un polvo fino, que luego se mezcla con agua fría y resina de acacia y se amasa para darle su forma final. La fabricación puede realizarse a mano, con máquina, o mediante un aparato accionado por pedal. En Thuy Xuan los inciensos se producen principalmente con agar, aunque también hay variedades elaboradas con pino, canela y otras hierbas aromáticas. Antes los palitos se cortaban manualmente, pero hoy en día utilizamos máquinas”.
El Áo Dài (túnica tradicional de Vietnam), es la elección favorita de muchos visitantes para retratarse en Thuy Xuan. (Foto: VOV5) |
La introducción de maquinaria ha multiplicado la productividad de los artesanos locales, que hoy alcanzan hasta cinco mil unidades diarias, diez veces más que en la elaboración completamente manual. Pese a ello, los inciensos de Thuy Xuan conservan su sello distintivo: una fragancia delicada y variada, fruto de una técnica ancestral transmitida de generación en generación.
Bui Van Thanh, artesano de un establecimiento local, precisó: “Los inciensos de aquí están elaborados con ingredientes naturales recolectados de los bosques de agar, por lo que su aroma es suave y delicado”.
Una de las singularidades de esta aldea frente a otros pueblos productores es que sus inciensos incorporan cinco especias tradicionales chinas como canela, cardamomo, nudo de pino, clavo y anís estrellado, a las que se añaden corteza de pomelo silvestre, flores de pomelo secas, canela y eucalipto.
La creatividad también se manifiesta en los colores: los artesanos tiñen los palitos de incienso con tonos vibrantes que, en los días soleados, se despliegan en calles, patios y praderas, componiendo escenas deslumbrantes. Colocados en formas circulares, florales o simétricas, los haces multicolores llenan la aldea de un resplandor inconfundible.
Cada tonalidad corresponde a una fragancia distinta, como explicó la artesana Ton Nu Bich Loan: “Este incienso está hecho de canela; los rosados son de agar y los morados de jazmín. Nuestros productos también se utilizan para prevenir mohos en interiores y repeler mosquitos”.
Los ramilletes de incienso multicolor, dispuestos con delicadeza, seducen a los jóvenes que acuden a descubrir y disfrutar el lugar. (Foto: VOV5) |
Paralelamente a la producción artesanal, los habitantes han impulsado el turismo en colaboración con las autoridades locales. Esta estrategia les ha permitido generar ingresos sostenibles y, al mismo tiempo, dar a conocer los valores de su ancestral oficio a los visitantes.
“Es la primera vez que vengo a esta aldea. La gente es muy hospitalaria y el lugar es hermoso. ¡Me encanta la visita a este sitio!”, compartió una turista.
“Como nativa de la tierra Hue, me siento muy orgullosa cada vez que visito la aldea Thuy Xuan. Quien llega a este famoso pueblo de inciensos tiene la oportunidad de conocer su historia, tomar fotografías impresionantes y disfrutar de la calidez de los artesanos locales”, expresó otra visitante.
La aldea de inciensos Thuy Xuan encierra la esencia de los oficios tradicionales y, al mismo tiempo, refleja de forma única el alma de Hue. Entre estallidos de color y experiencias cautivadoras, cada visita se convierte en un recuerdo imborrable de la ciudad imperial.