La provincia central de Quang Tri es una de las zonas de Vietnam más expuestas a los desastres naturales, especialmente a las lluvias torrenciales y las inundaciones. Frente a los fenómenos naturales adversos, las comunidades locales, con el apoyo de las autoridades, han puesto en marcha diversas soluciones para prevenir y responder mejor a las emergencias, contribuyendo así a reducir los riesgos y proteger la vida de la población.
En las aldeas enclavadas entre las montañas y los bosques de Quang Tri, las lluvias intensas y prolongadas pueden provocar deslizamientos de tierra, aislar a comunidades y afectar gravemente la vida de numerosas familias. La dispersión de los hogares y las dificultades que presentan los sistemas de megafonía en algunas zonas complican la transmisión de las alertas. En este contexto, los teléfonos inteligentes se han convertido en una herramienta eficaz para mantener informada y conectada a la población.
En Ka Tang, una aldea de la comuna montañosa de Tuyen Lam, viven 125 familias de manera dispersa. El jefe de la aldea, Hoang Van Thuan, explicó que antes debía recorrer varios kilómetros a pie, atravesando montañas y arroyos, para avisar a cada hogar de la necesidad de evacuar. Hoy, gracias a Internet, las alertas llegan rápidamente a los vecinos a través de sus teléfonos móviles. Thuan añadió: “Durante la temporada de lluvias y tormentas, la tecnología digital nos permite ahorrar mucho tiempo. Antes tenía que ir de casa en casa. Ahora, a través de los grupos de Zalo y Facebook de la aldea, los vecinos reciben la información de inmediato. Si alguna familia no ve el mensaje, la llamamos directamente. Solo si no logramos contactar con ella, acudimos personalmente. Así podemos actuar más rápido y asegurarnos de que nadie quede atrás”.
Tras la reorganización administrativa, la superficie de la comuna de Tuyen Lam se ha duplicado, mientras que la población sigue dispersa por el territorio. Las recientes lluvias e inundaciones han demostrado la eficacia de las tecnologías digitales para transmitir alertas de forma oportuna.
Tran Manh Luc, vicepresidente del Comité Popular de la comuna, explicó: “Tras la fusión de unidades administrativas, la superficie de la comuna se ha duplicado, por lo que la transformación digital es clave para prevenir los desastres. Hemos digitalizado los datos de los hogares situados en zonas de alto riesgo para reforzar los equipos de respuesta y garantizar una intervención rápida sobre el terreno”.
La aldea de Tan Hoa es una de las zonas más expuestas a las inundaciones de la comuna de Kim Phu. Tras las históricas crecidas de 2010, sus habitantes apostaron por la preparación anticipada. Con el apoyo de las autoridades y diversas organizaciones, ya cuentan con más de 600 casas flotantes que ofrecen un refugio seguro a las familias cuando sube el nivel del agua.
Dinh Xuan Vu, residente en la aldea de Tan Hoa, señaló: “Cada casa tiene unos 20 metros cuadrados y se sostiene sobre entre ocho y doce bidones vacíos. Sus paredes y techo son de chapa metálica, y la vivienda cuenta con ventanas para facilitar el rescate en caso de emergencia. Unos postes de entre seis y ocho metros, fijados al terreno, mantienen la casa en su posición. Cuando llega la inundación, la casa flota y sube con el nivel del agua; cuando el nivel del agua baja, vuelve a su lugar”.
Las casas flotantes han permitido a los habitantes de Tan Hoa afrontar las inundaciones con mayor seguridad y preparación. Para las autoridades provinciales, este modelo demuestra la capacidad de las comunidades para desarrollar soluciones adaptadas a sus propias necesidades.
Nguyen Hong Phuong, subdirectora del Servicio de Agricultura y Medio Ambiente de Quang Tri, destacó: “El modelo de casas flotantes de Tan Hoa es una iniciativa de los habitantes locales para adaptarse activamente a los desastres naturales. Consideramos que no se trata únicamente de una solución para prevenir y responder ante estas situaciones, sino también de una muestra de la capacidad de adaptación, la resiliencia y la iniciativa de la comunidad local”.
Los desastres naturales no pueden evitarse, pero la forma en que las comunidades locales se preparan para afrontarlos sí puede prevenirlos o aminorar sus consecuencias. Una alerta que llega a tiempo, una familia que sabe cuándo evacuar y una casa flotante lista para hacer frente a la crecida son ejemplos concretos de cómo los habitantes de Quang Tri están fortaleciendo su capacidad de adaptación frente a las lluvias y las inundaciones.
