Gracias a este triunfo, la selección alemana superó a Brasil y se convirtió en el equipo con más goles anotados en la historia de las fases finales del Mundial, con un total de 239 tantos.

La goleada también permitió a Alemania ampliar otro registro destacado: es la única selección que ha marcado siete o más goles en cuatro partidos mundialistas. La ocasión más reciente había sido la histórica victoria por 7-1 sobre Brasil en las semifinales de la Copa del Mundo de 2014, considerada una de las mayores sorpresas en la historia del fútbol.

Cuatro veces campeona del mundo, en 1954, 1974, 1990 y 2014, Alemania reafirma así su condición de una de las selecciones más exitosas y emblemáticas en la historia de los Mundiales.