(VOVWORLD) - Al intervenir en la inauguración de la 62.ª edición de la Conferencia de Seguridad de Múnich, celebrada ayer en la ciudad homónima del estado de Baviera, el presidente del referido foro, Wolfgang Ischinger, destacó la importancia del encuentro para “reparar” las relaciones transatlánticas, deterioradas en los últimos tiempos.
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que la cita sigue siendo un “termómetro” del panorama político tanto en el ámbito transatlántico como global. El mandatario germano describió la política de las grandes potencias como un escenario que opera bajo reglas “rápidas, duras e imprevisibles”, centrado en la competencia por la influencia, la tecnología y las cadenas de suministro.
Merz presentó un “programa de libertad” con cuatro ejes principales, entre ellos el establecimiento de una nueva asociación transatlántica entre Estados Unidos y Europa. Reconoció “profundas fisuras” entre ambas partes, pero instó a Washington y a los aliados europeos a “reparar juntos y restaurar la confianza transatlántica”.
Entre tanto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la Unión Europea está dispuesta a “asumir más responsabilidad por su propia seguridad”, en medio de los cuestionamientos de Washington sobre el nivel de gasto en defensa de sus aliados.
La Conferencia de Seguridad de Múnich, que se desarrolla del 13 al 15 de febrero, reúne a más de 60 jefes de Estado y de Gobierno y a unos 100 ministros de Relaciones Exteriores y Defensa, con un despliegue de aproximadamente 5.000 agentes de seguridad.