(VOVWORLD) - Como principal foro anual de seguridad a nivel mundial, la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich 2026 se considera un momento para establecer nuevas reglas en pos de un diálogo político y de seguridad entre Europa y Estados Unidos, en un contexto en que la alianza transatlántica tradicional ha experimentado fisuras sin precedentes.
Vista del hotel Bayerischer Hof, sede de la Conferencia Anual de Seguridad de Múnich, Alemania. (Foto: REUTERS/Thilo Schmuelgen)
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La Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC, en inglés) se celebra del 13 al 15 en esa ciudad del sur de Alemania. La cita reúne a casi 65 líderes mundiales, unos 100 ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, generales militares de alto rango y altos responsables políticos.
Un momento crucial
En vísperas de la apertura del evento, su comité organizador publicó el pasado lunes, el Informe de Seguridad de Múnich 2026, que aborda numerosos sucesos y tendencias relevantes en el actual entorno político y de seguridad del mundo. El informe señala que políticas y enfoques de las principales potencias, sobre todo Estados Unidos, ejercen grandes impactos en el sistema y el orden institucional existentes a nivel global. Según el mismo documento, algunos ajustes en la política exterior y de seguridad de Washington plantean desafíos a los mecanismos multilaterales, en términos tanto de comercio como de ayuda humanitaria. En Europa, las señales de seguridad y el nivel de compromiso de la primera potencia mundial con Ucrania también son temas de interés y debate.
De acuerdo con el presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, durante décadas, las alianzas de Estados Unidos se han basado no solo en la fuerza, sino también en el consenso a base de los principios comunes del orden internacional. Sin embargo, actualmente este nivel de consenso está cambiando, lo que hace cuestionar sobre las perspectivas de la cooperación transatlántica e internacional en el futuro.
Wolfgang Ischinger, presidente de la Junta Directiva de la Fundación de la MSC, en una conferencia de prensa sobre el Informe de Seguridad de Múnich 2026 en Berlín, Alemania, el 9 de febrero de 2026. (Foto: REUTERS/Liesa Johannssen) |
Moritz Weiss, analista político de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, coincidió en que el panorama de las relaciones internacionales está atravesando cambios fundamentales y sostuvo que los países europeos están siendo gravemente perjudicados por los mismos. Europa aún no ha desarrollado una percepción común de que la globalización ha terminado y que el uso de la fuerza en lugar de la diplomacia se está convirtiendo en una tendencia, explicó.
Weiss comentó, además: “Creo que el primer desafío al que se enfrentan los planificadores de políticas es que la amenaza y el uso de la misma se han convertido de nuevo en una herramienta política. Estábamos acostumbrados a vivir en una época en la que se priorizaba la resolución pacífica de los conflictos, pero ahora esto ha cambiado, y a los países, especialmente a los europeos, les resulta muy difícil adaptarse a la nueva coyuntura”.
Acciones europeas
El ambiente tenso y los importantes desacuerdos entre Europa y Estados Unidos antes de la apertura de la MSC 2026 suscitan dudas sobre si las conversaciones que se celebrarán en Múnich este fin de semana podrán desarrollarse de forma ordenada, franca y profesional.
Para Europa, esta es una gran incógnita, ya que aún no se ha recuperado del trauma de la edición anterior de la MSC, cuando el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance pronunció un discurso que se interpretó como un sermón a Europa sobre valores democráticos. Para evitar un escenario igual, el comité organizador del MSC 2026 enfatizó que todas las discusiones en la conferencia de este año deben regirse por las Reglas de Múnich, que establecen la necesidad de no predicar ni ignorar a los demás, apoyándose en el compromiso y la interacción.
Sin embargo, los observadores creen que los países europeos tendrán mucho más que hacer en Múnich que simplemente buscar un diálogo equilibrado con Estados Unidos. Claudia Major, vicepresidenta del German Marshall Fund (GMF) de Estados Unidos, opinó que los países europeos tienen dos expectativas en la Conferencia de Munich de este año: una es encontrar maneras de interactuar de forma estable con Estados Unidos para mantener una relación constructiva y la otra es conseguir su dependencia de la nación norteamericana, hacia un posicionamiento geopolítico más sólido. La experta agregó: “Otra esperanza es que Europa finalmente se ponga de pie, y que los principales países del continente, como Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Polonia… envíen el mensaje común de que Europa comprende y madurará para responder a los retos, ya sea en el ámbito de la defensa o económico, y que Europa encuentre otros socios”.
En los últimos días, muchos líderes europeos han dado señales de que Europa está madurando. Justo antes de la CSM 2026, la Unión Europea celebró una cumbre industrial en Amberes (Bélgica) para promover políticas autónomas y aumentar la competitividad del bloque. El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, enfatizaron públicamente la necesidad de que Europa tenga su propio canal de diálogo con Rusia para resolver el conflicto entre este país euroasiático y Ucrania, en lugar de esperar acciones y políticas impredecibles de Washington.
Por lo tanto, los tres días de debates en Múnich este fin de semana podrían ser el momento para establecer un nuevo conjunto de reglas para el diálogo transatlántico, definiendo así mejor la posición y el rumbo de Europa en el próximo período.