Ante el riesgo de nuevos ataques, las autoridades de la vecina Arabia Saudita suspendieron temporalmente el funcionamiento del estratégico oleoducto Este-Oeste como medida de precaución.
Con unos 1.200 kilómetros de longitud, el oleoducto Este-Oeste no atraviesa el estrecho de Ormuz y constituye actualmente la única vía de exportación de crudo de Arabia Saudí. El bloqueo del estrecho, vigente desde finales de febrero de 2026 tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, dejó esta infraestructura como principal vía de salida del petróleo saudí.
Las autoridades sauditas adoptaron la medida después de que las fuerzas hutíes, asentadas en Yemen, lanzaran en reiteradas ocasiones ataques transfronterizos contra territorio saudí con misiles balísticos y drones suicidas.
En Yemen, el grupo armado respaldado por Irán ha continuado arrebatando posiciones estratégicas a las fuerzas gubernamentales, que cuentan con el respaldo de Arabia Saudí y de la comunidad internacional.
En los dos últimos días, los hutíes tomaron al menos tres posiciones estratégicas y pasaron a controlar prácticamente por completo el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales rutas marítimas estratégicas de la región.
Según medios regionales, el ejército yemení lanzó ayer varias operaciones de contraataque, por aire y tierra, contra algunas de las zonas recientemente ocupadas por los hutíes, entre ellas la ciudad portuaria de Mokha. Sin embargo, la ofensiva no ha logrado hasta ahora revertir los avances de las fuerzas hutíes.
