En el primer encuentro, disputado en Houston (Estados Unidos), Brasil sufrió ante una selección japonesa intensa y disciplinada, pero terminó remontando para imponerse por 2-1.
Los goles de Casemiro y Gabriel Martinelli dieron al equipo dirigido por Carlo Ancelotti el pase a la siguiente ronda, donde se medirá al ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega.
La sorpresa llegó en el segundo partido, celebrado en el estadio Gillette (Estados Unidos), donde Alemania y Paraguay empataron 1-1 tras 120 minutos de juego.
La clasificación tuvo que decidirse por primera vez en este Mundial mediante una tanda de penaltis.
Alemania no logró imponer la experiencia de una selección cuatro veces campeona del mundo, mientras que el portero Orlando Gill fue decisivo para que Paraguay ganara por 4-3 en la tanda desde los once metros.
