Según esta política, vigente hasta el 31 de mayo de 2026, los ciudadanos con pasaportes ordinarios de esos cinco países podrán entrar a China sin visa por un máximo de 30 días para fines como negocios, turismo, visitas a familiares, intercambios culturales y tránsito. Con esta ampliación, hasta hoy China exime unilateralmente de visado a ciudadanos de 43 países.

En la última década los vínculos económicos entre China y América Latina crecieron significativamente, con un intercambio comercial bilateral que se duplicó y superó los 500 mil millones de dólares en 2024.

Las exportaciones chinas son cada vez más populares en la región, mientras que productos latinoamericanos como las cerezas chilenas y la carne argentina también se han convertido en artículos familiares en los hogares chinos.