La iniciativa se enmarca en la Conferencia Internacional de Apoyo a Sudán, celebrada el 15 de abril en Berlín, capital de Alemania, con el objetivo de movilizar fondos de emergencia y reactivar la atención global sobre la crisis sudanesa.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la guerra civil ha dejado prácticamente colapsado el sistema sanitario del país, con al menos 217 centros de salud dañados. Las operaciones humanitarias se ven gravemente obstaculizadas por la congestión del transporte, el deterioro de las infraestructuras y las restricciones administrativas, especialmente en regiones como Darfur, Kordofán y Nilo Azul, lo que impide que numerosos niños en situación de vulnerabilidad accedan a la ayuda.
Ante este escenario, los participantes instaron al cese de las hostilidades, a la protección de la población civil y a garantizar un acceso humanitario rápido, seguro y con financiación suficiente para salvar vidas.
