Así lo recoge el Informe del Índice de Confianza Empresarial (BCI) correspondiente al primer trimestre de 2026, publicado el 15 de abril.
El BCI refleja un proceso de reajuste en la percepción de los inversores europeos. El índice se situó en 72,7 puntos, lo que supone una caída de 7,3 puntos respecto al máximo de 80 alcanzado en el cuarto trimestre de 2025. Estas cifras evidencian una mayor cautela por parte de la comunidad empresarial ante el aumento de las tensiones geopolíticas.
No obstante, el indicador se mantiene claramente por encima del promedio de los últimos cuatro años, lo que transmite un mensaje clave: en un contexto de impactos coyunturales, el atractivo estructural de Vietnam permanece sólido.
Según el presidente de EuroCham, Bruno Jaspaert, las variaciones observadas en el primer trimestre “no representan una pérdida de confianza, sino un reajuste natural” en el contexto global actual. Los datos del informe muestran que, pese a los desafíos a corto plazo, la confianza en Vietnam como destino de inversión sigue siendo firme.
En 2025, el 77 % de las empresas europeas en Vietnam mantuvo o incrementó sus ingresos; de ellas, un 40 % registró crecimiento. Además, el 56 % de las compañías continuó reportando resultados positivos. Jaspaert subrayó que el hecho de que nueve de cada diez empresas respalden el mercado vietnamita demuestra su extraordinario potencial de crecimiento.
La resiliencia de la economía vietnamita también se refleja en un crecimiento del PIB del 7,83 % en el primer trimestre de 2026, superior al del mismo período del año anterior, lo que refuerza aún más la confianza de los inversores.
Estos datos consolidan el papel de Vietnam como un eslabón estable en la cadena de suministro global, en un contexto de incertidumbre geopolítica.
