Esta información surge en medio de crecientes dudas sobre el compromiso de Washington con la alianza militar.

Ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Rubio declaró que Trump asistirá personalmente a la próxima reunión de jefes de Estado de la OTAN, donde se aclararán cuestiones relevantes.

Asimismo, afirmó que Estados Unidos sigue siendo miembro de la OTAN, pero recalcó la necesidad de que la alianza realice cambios decisivos.

Rubio describió la próxima cumbre, con la participación de 32 Estados miembros, como "la reunión más importante en la historia de la OTAN", debido a que "hay cuestiones que deben aclararse y ajustarse".

Las relaciones entre Washington y el resto de los miembros de la OTAN se han mantenido tensas desde que los gobiernos europeos se negaron a unirse a Estados Unidos e Israel en el conflicto con Irán. Washington también ha retirado parte de sus fuerzas desplegadas en Europa.