Rodríguez señaló que Estados Unidos extiende así la aplicación de medidas coercitivas a cualquier persona o entidad con vínculos con Cuba, más allá del marco bilateral entre Washington y La Habana. Expresó, además, su preocupación por el impacto que estas disposiciones podrían tener sobre activos, empresas, bancos e instituciones de otros países.
El mismo día, Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y jefe del Departamento de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, rechazó igualmente las nuevas restricciones.
Enfatizó que estas medidas no solo tienen un carácter político, sino que inciden directamente en las condiciones de vida de la población, y advirtió de sus posibles repercusiones extraterritoriales sobre la soberanía y el derecho de otros países a importar combustible.
