Aquel momento alumbró un Estado del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y transformó radicalmente la condición de la nación y de cada vietnamita: de un pueblo sometido y privado de su independencia, Vietnam pasó a ser dueño de su propio destino y sus habitantes dejaron de ser súbditos para convertirse en ciudadanos de un país independiente.

Con motivo de esta efeméride, los principales periódicos vietnamitas dedican hoy sus portadas a la información y los artículos sobre aquel acontecimiento histórico.

En su editorial, titulado “Mantener intacto el juramento de la Independencia para construir una Patria fuerte y próspera”, el periódico Nhan Dan (Pueblo), órgano central del Partido Comunista de Vietnam, señala que, durante los últimos 81 años, la inmortal Declaración de Independencia ha seguido resonando como un juramento inquebrantable sobre el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad de todo el pueblo vietnamita. El valor perdurable de las palabras: “Independencia - Libertad – Felicidad” no se limita a su condición de lema inscrito bajo el nombre oficial del Estado, sino que constituye también un compromiso político y el criterio supremo para evaluar todas las líneas de actuación y políticas.

A lo largo del proceso histórico de la revolución, los objetivos de “independencia, libertad y felicidad” deben enriquecer continuamente su contenido y ampliar su alcance y significado, preservando sus valores inmutables y adaptándose, en cada etapa, a las condiciones y circunstancias concretas.

Como ha afirmado el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, la independencia debe sustentarse en la fortaleza nacional y en la capacidad de actuar y decidir de forma autónoma; la libertad debe protegerse mediante la ley, la disciplina y el derecho del pueblo a ejercer su soberanía; y la felicidad debe hacerse realidad en el empleo, los salarios, la educación, la atención sanitaria, la seguridad y las oportunidades de desarrollo de cada persona. El pueblo confía en un Partido dirigente genuino, sigue de cerca su actuación y la supervisa, convencido de que posee la capacidad necesaria para gobernar y asumir la misión de conducir al país. Vietnam atraviesa una gran transformación con la mirada puesta en una renovación decidida.

Por su parte, el periódico Quan doi nhan dan (Ejército Popular) publica hoy el artículo “La Declaración de Independencia de 1945 y el juramento de defender la Patria”, firmado por el general de división, profesor asociado y doctor Nguyen Van Sau, subdirector del Instituto de Estrategia e Historia de la Defensa Nacional de Vietnam. El autor sostiene que, si en 1945 toda la nación se alzó para conquistar su derecho a la vida, hoy debe aunar esfuerzos para dotar a ese derecho de un contenido cada vez más pleno: un Estado independiente, soberano, fuerte y autónomo, donde el pueblo disfrute de una vida próspera, libre y feliz, y donde Vietnam ocupe el lugar que le corresponde en la comunidad internacional.

La independencia, la soberanía y la integridad territorial constituyen intereses fundamentales e inmutables de la nación. Para preservar su independencia y su libertad, un Estado necesita contar con la fuerza necesaria para proteger los logros de la revolución, su soberanía, su unidad y su integridad territorial, así como la vida pacífica de su pueblo.

La independencia es sagrada; la Patria está por encima de todo. Defenderla no es solo una misión de una generación, sino una responsabilidad permanente de la nación vietnamita.