En declaraciones a la prensa en el Despacho Oval este martes, Trump afirmó que, si no se hubieran desplegado fuerzas para intervenir, la ciudad de Los Ángeles se habría sumido en un grave caos. Enfatizó que la Guardia Nacional se mantendría en la ciudad hasta que la situación se estabilizara por completo.
Además, dejó abierta la posibilidad de invocar la centenaria Ley de Insurrección, que permite al ejército intervenir directamente en las actividades de aplicación de la ley civil.
Sin embargo, el gobernador de California, Gavin Newsom, y la alcaldesa de la ciudad de Los Ángeles, Karen Bass, rechazaron la evaluación de Trump sobre la situación en el terreno, alegando que el despliegue de dichas fuerzas obedecía a motivos políticos.
