El ministro francés de Economía, Finanzas e Industria, Roland Lescure, anunció la ayuda alimentaria al margen de las reuniones anuales de 2026 del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), celebradas en Bangkok (Tailandia).

Lescure subrayó que el G7 presta especial atención a los países en desarrollo, especialmente vulnerables a las turbulencias económicas mundiales. Los fondos se destinarán prioritariamente a los países más afectados, entre otras vías, mediante el apoyo al suministro de fertilizantes.

En Chernóbil, la estructura de acero que recubre el reactor número 4 está diseñada para contener las sustancias radiactivas liberadas tras la catástrofe nuclear de 1986. El coste de las reparaciones se estima en unos 500 millones de euros, por lo que los 260 millones comprometidos, equivalentes a unos 291 millones de dólares, no bastan para cubrir todas las necesidades de financiación.

El retraso de las obras podría agravar el deterioro de la estructura y poner en riesgo la seguridad nuclear de la zona. Por ello, el G7 instó a otros países y socios internacionales a contribuir a su financiación. La próxima conferencia de donantes está prevista para noviembre en París.

Durante las reuniones de Bangkok, los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G7 también analizaron los principales riesgos para la economía mundial, entre ellos la inflación, los elevados tipos de interés, la volatilidad de los mercados y las tensiones geopolíticas.