En el código de conducta publicado recientemente, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha prohibido el uso de estos instrumentos en las 16 sedes del torneo, repartidas entre Estados Unidos, Canadá y México, una decisión que marca un cambio significativo en las formas de animación del mayor acontecimiento futbolístico del planeta.
La medida refleja la voluntad de la FIFA de promover un entorno más adecuado para el desarrollo de la competición. Aunque la prohibición puede generar cierta nostalgia entre los aficionados sudafricanos al privarles de uno de los elementos más característicos de su cultura de apoyo a la selección, el organismo considera que esta decisión resulta necesaria para homogeneizar las condiciones acústicas y reforzar la seguridad en los grandes escenarios del fútbol internacional.
