Preguntado en la Casa Blanca sobre la opción de restringir las ventas al exterior, Trump aseguró que la propuesta nunca llegó a ser considerada seriamente. No obstante, destacó la medida adoptada por Europa y señaló que el continente “dispone de abundantes suministros de diésel y hará una gran contribución al mundo”.
Un día antes, Trump había mencionado por primera vez la posibilidad de respaldar una prohibición de las exportaciones de diésel. Aunque la medida podría contribuir a reducir los costos para los consumidores estadounidenses, también podría provocar una escasez de suministros en el mercado internacional. El mandatario afirmó el 1 de octubre que Washington seguía estudiando esta opción, al tiempo que presionaba a los países europeos para que liberaran sus reservas.
