En un comunicado, el CENTCOM señaló que la operación fue una respuesta directa a una acción hostil contra el transporte marítimo comercial. Los bombardeos alcanzaron infraestructuras de vigilancia militar, sistemas de comunicaciones, posiciones de defensa antiaérea, instalaciones de almacenamiento de drones y capacidades iraníes para el despliegue de minas navales.

El día anterior, Estados Unidos ya había ejecutado ataques similares en respuesta al ataque iraní contra el buque comercial M/V Ever Lovely, con bandera de Singapur, lo que desencadenó represalias de Teherán contra posiciones estadounidenses en la región del Golfo.

Irán advirtió que si Washington continúa con sus operaciones militares, su respuesta será aún más contundente.