El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM, por sus siglas en inglés) confirmó que la operación tiene como objetivo imponer “un alto precio” a Irán tras los ataques contra buques mercantes.
Según las autoridades estadounidenses, los bombardeos alcanzaron sistemas de defensa antiaérea, instalaciones de vigilancia costera, misiles aire-tierra, lanzadores de misiles de crucero antibuque, drones e infraestructuras portuarias iraníes. Asimismo, advirtieron que las operaciones podrían prolongarse durante varias horas.
La tensión volvió a recrudecerse en el estrecho de Ormuz después de que ayer tres buques mercantes fueran atacados en esta estratégica vía marítima. Entre los cargueros afectados figuraban un buque catarí de gas natural licuado (GNL) y un petrolero saudí, ambos dedicados al transporte de combustible. Los dos navegaban cerca de la costa de Omán y fuera de la ruta marítima establecida por Irán.
