Según estimaciones, en 2025 las ventas externas del rubro experimentarán un buen ritmo de crecimiento, lo que sigue potenciando los buenos resultados del año pasado. Estas perspectivas se deben a la fuerte recuperación de los principales mercados como Estados Unidos, Unión Europea y Japón, el aumento de las demandas de consumo y la reducción de los inventarios.

Por otra parte, la capacidad de abastecimiento de las empresas ha mejorado y la mayoría de las compañías textiles se han vuelto más flexibles en la conversión de modelos, y en la inversión en maquinaria y equipos.

Al respecto, el economista Ngo Minh Hai aclaró: “A medida que se recupera la economía mundial, la demanda de la industria textil va aumentando. Además, gracias a la transformación digital, la transición verde y la diversificación de las fuentes de materias primas, los productos textiles tienen un valor más competitivo y aportan una mejor eficiencia exportadora”.

El sector textil de Vietnam planea alcanzar una facturación de exportación de 48 mil millones de dólares para este año.