An Giang cuenta con una importante población jemer, cuya vida cultural y religiosa está estrechamente vinculada a las pagodas. En estos espacios se enseñan el jemer, el pali y el sánscrito, tanto en el ámbito religioso como en actividades educativas comunitarias. Esta labor ha contribuido a que numerosas familias envíen a sus hijos a estos cursos estivales.

Aunque no se trata de centros de enseñanza formal, las pagodas imparten las clases con contenidos educativos básicos.

Chau Ty, monje principal de la pagoda Soai So, dejó saber: “Los cursos de lengua jemer para niños se imparten principalmente durante las vacaciones de verano. Tienen una duración de entre dos y dos meses y medio, periodo en el que los alumnos aprenden tanto la escritura como su lengua materna”.

El objetivo de estas clases es reforzar el conocimiento del idioma jemer entre las nuevas generaciones y fortalecer la coordinación entre pagodas, escuelas y familias en la educación infantil. A pesar de las dificultades, los monjes mantienen un firme compromiso con esta labor educativa, señaló Chau Cat, monje principal de la pagoda My A.

“La pagoda My A imparte clases de pali. Cada año se organizan uno o dos cursos. La provincia concede gran importancia a la educación infantil, incluida la organización de estas actividades, y la población local también nos brinda un firme apoyo”, manifestó.

Además de la lengua y la lectoescritura, los niños reciben formación sobre costumbres, tradiciones y expresiones culturales del pueblo jemer, bajo la guía de monjes y docentes.

Chau Ne Som Nath, un estudiante de la comuna de O Lam, comentó: “Los monjes imparten clases gratuitas y organizan asimismo concursos con premios para los ganadores. Durante las lecciones se enseñan normas de convivencia social, sutras budistas y elementos de la cultura popular. Algunas pagodas ofrecen además música tradicional, percusión y danzas folclóricas, lo que despierta un gran interés entre los niños y fomenta su participación”.

Las autoridades locales acompañan y respaldan a las pagodas en la organización de estos cursos. Asimismo, el sector educativo envía docentes a algunos templos para reforzar la enseñanza. En aquellos casos en que las pagodas no disponen de instalaciones propias, se habilitan espacios comunitarios en las aldeas, explicó Neang Sam Bo, vicepresidenta del Comité Popular de O Lam.

“Catorce de las quince pagodas del municipio de O Lam imparten cursos de lengua jemer para niños durante el verano. La comunidad jemer aspira a que estas iniciativas contribuyan a preservar la lengua y la escritura de su grupo étnico. En 2025, el gobierno ofreció apoyo financiero a los docentes de estos cursos, mientras que la aldea de O Lam aportó una cantidad equivalente a más de 15.000 dólares”, recalcó.

Estos cursos estivales en las pagodas budistas Theravada jemeres de An Giang constituyen una iniciativa sostenida que contribuye de forma efectiva a la preservación de las lenguas y escrituras de las minorías étnicas en Vietnam.