Con 92,96 puntos, Hoi An encabeza la clasificación, reflejo de su capacidad para concentrar una oferta diversa en un espacio compacto y accesible. La publicación enfatiza que no se trata únicamente de un casco antiguo bien conservado, sino de un “patrimonio vivo”, donde la herencia histórica se integra de forma natural en la vida cotidiana.
El lugar cautiva por sus callejuelas iluminadas con faroles, sus edificaciones de influencia oriental y occidental, y sus tejados envejecidos por el paso del tiempo. La gastronomía local, con especialidades como banh mi (bocadillo vietnamita de pan crujiente relleno de carne, encurtidos y hierbas), cao lau (plato de fideos gruesos con cerdo, verduras y crujientes, típico de Hoi An), banh bao (bollos rellenos al vapor, de influencia asiática) y banh vac (delicadas empanadillas de arroz rellenas de camarón), completa una experiencia continua y profundamente identitaria.
El editor gráfico Taylor McIntyre señaló que, desde el núcleo histórico, el recorrido puede ampliarse hacia zonas cercanas donde confluyen el mar, el río y la vida local. La conexión fluida con Da Nang añade valor estratégico, al facilitar el tránsito entre el entorno patrimonial y el espacio urbano costero.
