Según la Agencia Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal, el análisis preliminar de imágenes satelitales realizado por Planet Labs muestra que una gran masa de hielo y rocas se deslizó a unos 20 kilómetros al noreste del paso fronterizo de Rasuwagadhi, cerca de la frontera entre Nepal y China.
Esta masa de material fluyó hacia el río Lhende Khola, provocando una devastador alud que atravesó la zona de Timure, desembocó en el río Bhote Koshi y posteriormente llegó al río Trishuli.
Por su parte, el Servicio Meteorológico e Hidrológico de Nepal declaró que las imágenes satelitales anteriores y posteriores al desastre, proporcionadas por China, muestran que el hielo y las rocas desprendidos bloquearon el río Lhende Khola, formando un lago temporal aguas arriba. Cuando esta represa natural se desestabilizó y se rompió, el agua acumulada se liberó de forma repentina, arrastrando grandes volúmenes de lodo, rocas y otros materiales río abajo y provocando una inundación devastadora.
Cabe destacar que la Agencia Meteorológica de Nepal no registró lluvias intensas en la zona de Rasuwa entre el 25 y el 26 de agosto. Otro factor indicado por los expertos fue la señal sísmica de magnitud 4,4 registrada aproximadamente en el momento del desastre.
Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos estimó posteriormente que probablemente no se trató de un terremoto, sino de una señal sísmica provocada por el colapso de grandes volúmenes de hielo y rocas, junto con el desplazamiento de material por el valle.
La comunidad internacional está adoptando medidas urgentes para ayudar al país del sur de Asia. Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, declaró: “En Nepal, junto con nuestros socios humanitarios, estamos coordinando las labores de socorro para apoyar la respuesta del Gobierno, que se espera que permita atender las enormes necesidades humanitarias. Dos miembros del personal de la Organización Mundial de la Salud se encuentran sobre el terreno con suministros médicos suficientes para unas 10.000 personas durante tres meses, así como tiendas de campaña y apoyo logístico. A partir de mañana, el Programa Mundial de Alimentos y UNICEF también desplegarán personal y camiones con suministros esenciales de socorro”.
Estados Unidos anunció el 26 de agosto una ayuda de emergencia de 500.000 dólares para Nepal. El Departamento de Estado informó que Washington también ha enviado un asesor de respuesta ante desastres a la zona afectada.
Mientras tanto, la Unión Europea (UE) ha activado el programa de monitoreo satelital Copernicus para “ayudar a cartografiar las zonas afectadas en Nepal y apoyar la respuesta sobre el terreno”.
