En España, el Ministerio del Interior declaró una emergencia nacional en Madrid y en la vecina provincia de Ávila después de que varios incendios forestales quedaran fuera de control. Más de 10.000 personas fueron evacuadas en la Comunidad de Madrid, mientras que en Ávila se pidió a la población permanecer en sus casas debido a la propagación de nuevos focos de incendio.
En Francia, más de 20.000 personas, principalmente turistas alojados en campings y complejos turísticos situados a lo largo de la costa atlántica del suroeste del país, tuvieron que ser evacuadas debido a la rápida expansión de los incendios forestales en la zona de Burdeos. Unos 800 bomberos y medios aéreos de extinción fueron desplegados para combatir las llamas.
En Italia, miles de bomberos siguen trabajando para controlar decenas de incendios en la isla de Sicilia y la región de Calabria. Al menos un bombero falleció mientras participaba en las labores de emergencia.
A diferencia de Europa, las intensas lluvias monzónicas están provocando inundaciones y deslizamientos de tierra generalizados en varios países del sur de Asia. En la India, el estado de Assam, en el noreste, es una de las zonas más afectadas. Al menos 41 personas han muerto desde el comienzo de la temporada de lluvias y más de 45.000 han sido evacuadas a centros de ayuda. Las inundaciones han cubierto cerca de 1.800 aldeas y han causado graves daños a viviendas, cultivos y ganado.
En Afganistán, las inundaciones repentinas registradas en la provincia oriental de Nuristán dejaron cerca de 30 muertos, más de 80 heridos y más de 100 personas desaparecidas. Numerosas casas, tierras agrícolas e infraestructuras resultaron destruidas.
Las graves inundaciones también provocaron importantes daños personales y materiales en Pakistán, Bangladés y Nepal.
