Además de la posibilidad de despedirse del Mundial con una victoria, el encuentro reviste un significado especial para los seleccionadores Thomas Tuchel y Didier Deschamps.
En la rueda de prensa previa al encuentro, celebrada en Miami Gardens (Estados Unidos), Didier Deschamps admitió la profunda decepción que dejó la derrota por 0-2 ante España en las semifinales. No obstante, insistió en que la selección francesa mantiene intacto su compromiso de competir al máximo hasta el último partido. “Cuando se viste la camiseta de la selección nacional, existe la obligación de luchar hasta el pitido final”, recalcó el técnico francés.
Por su parte, Thomas Tuchel afronta una notable presión después de que Inglaterra desaprovechara su ventaja y acabara cediendo por 2-1 ante Argentina en las semifinales.
El entrenador alemán reconoció que su equipo aún está un escalón por debajo de algunas de las grandes potencias del fútbol mundial, entre ellas Argentina, España y la propia Francia. Aún así, considera que el partido por el tercer puesto brinda a Inglaterra la oportunidad de firmar su mejor actuación en una Copa del Mundo en casi sesenta años y de demostrar su capacidad de reacción tras el duro revés sufrido en semifinales.
