En una declaración oficial, su portavoz, Hossein Mohebbi, afirmó que la respuesta iraní sería mucho más contundente y devastadora que cualquier agresión, independientemente de su magnitud. Aseguró que las fuerzas armadas iraníes están plenamente preparadas y cuentan con planes de operaciones militares minuciosamente elaborados. Según Mohebbi, el enemigo volverá a sufrir una derrota catastrófica si persiste en su política de agresión contra Irán.

Las advertencias se producen mientras los medios de comunicación y responsables estadounidenses aluden a la posibilidad de que Washington lance una nueva campaña de ataques contra Teherán. El 23 de octubre, el embajador de Estados Unidos en Turquía, Tom Barrack, señaló que la ofensiva podría producirse ese mismo fin de semana.