Según la misma fuente, Irán se mantiene en máxima alerta ante las posibles acciones de Estados Unidos y conserva su postura de responder “ojo por ojo” en caso de nuevas provocaciones. No obstante, Teherán aseguró que no abrirá fuego si Washington mantiene la calma y se abstiene de realizar nuevos ataques.

El mismo día, fuentes regionales informaron que las autoridades iraníes comunicaron al mediador pakistaní su disposición a reanudar el diálogo con Estados Unidos para poner fin a la guerra. Entre las posibles sedes para las conversaciones figuran Suiza, Catar y Pakistán.

En cuanto a las prioridades de la agenda, Irán mantiene como principal tema de discusión la situación en el estrecho de Ormuz, seguido de la descongelación de sus activos en el extranjero y, finalmente, de su programa nuclear.