Los restos mortales de Ali Jamenei fueron trasladados a Mashhad en la tarde de ayer, donde fueron recibidos por una multitud de ciudadanos procedentes de todo Irán, así como por delegaciones de decenas de países.
La ceremonia final de despedida se celebró en el complejo funerario del santuario del imán Reza y puso fin a varios días de luto nacional, durante los cuales millones de personas acudieron a rendirle homenaje.
Al acto asistieron numerosos altos funcionarios y destacadas figuras políticas iraníes. La ceremonia incluyó la última oración fúnebre en honor del ayatolá Jamenei, presidida por su hijo, el ayatolá Seyyed Mostafa Jamenei.
Ali Jamenei murió en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Teherán el 28 de febrero de 2026, hecho que marcó el inicio de un conflicto que se prolongó durante cuarenta días.
