Durante un encuentro con profesionales de la salud en Teherán este viernes, el mandatario denunció que las agresiones estadounidenses contra escuelas, hospitales e infraestructuras iraníes constituyen una flagrante violación de las normas internacionales.

El mismo día, autoridades militares y legislativas iraníes emitieron enérgicas declaraciones en las que reafirmaron la determinación de defender los intereses nacionales y descartaron cualquier negociación con Estados Unidos en la coyuntura actual. El comandante de la Armada iraní, general Shahram Irani, subrayó que Teherán ha dispuesto planes de contingencia para proteger las vías navegables y su estrecho estratégico a fin de salvaguardar la seguridad y la soberanía nacionales.

En la misma línea, Mahmoud Nabavian, integrante de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, desestimó las perspectivas de paz con Washington al aseverar que, en el contexto actual, aceptar las condiciones impuestas por Estados Unidos equivaldría a una capitulación.

Por parte de Estados Unidos, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que Washington ejercerá presión económica para desestabilizar al Gobierno iraní y adelantó que la administración estadounidense anunciará nuevas sanciones durante una conferencia de prensa programada para el 24 de agosto.

En el plano internacional, el ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, hizo un llamamiento a una pronta desescalada de las tensiones y enfatizó la necesidad de garantizar la libertad de navegación en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb.

El canciller de Omán, Badr al-Busaidi, también sostuvo que la seguridad duradera en el estrecho de Ormuz solo se alcanzará mediante la diplomacia, el diálogo y la moderación.

En un hecho relacionado, un portavoz del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas del país han asistido a cerca de 1.300 buques mercantes en su tránsito por el estrecho de Ormuz desde el pasado mes de mayo. Precisó que las principales rutas se mantienen libres y fluidas para el comercio marítimo, añadiendo que la presencia militar de su país ha facilitado el transporte seguro de más de 660 millones de barriles de crudo por dicha vía estratégica.