Por su parte, Jared Kushner, enviado especial del presidente de Estados Unidos que se encuentra de visita en Oriente Medio, afirmó ese mismo día que las negociaciones entre Washington y Teherán probablemente se están desarrollando con mayor intensidad que nunca, aunque ambas partes aún no han alcanzado un entendimiento común.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, sostuvo ayer que Irán debería rendirse y reiteró que el principal objetivo de la Casa Blanca es impedir que la nación persa posea armas nucleares bajo ninguna circunstancia. Añadió que, si Omán se interpone en los esfuerzos para alcanzar un acuerdo entre Washington y Teherán sobre el estrecho de Ormuz, Estados Unidos bombardeará el país.
Las declaraciones de Trump provocaron asimismo reacciones en el Congreso. El senador demócrata Tim Kaine anunció que, cuando el Senado reanude sus sesiones tras el receso de agosto, presentará una resolución destinada a impedir una acción militar contra Omán.
Según Kaine, es necesario limitar los poderes de guerra del presidente para evitar mayores daños a Estados Unidos y al resto del mundo.
