(VOVWORLD) - Teherán está dispuesto a reducir la escalada de tensiones en el conflicto en Oriente Medio, con la condición de que los territorios aéreos, terrestres y marítimos de los países vecinos no sean utilizados para atacar a civiles iraníes.
Así lo aseguró el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante una conversación telefónica sostenida ayer con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian. (Foto: WANA/Majid Asgaripour vía REUTERS) |
Durante el diálogo, Erdogan también llamó a poner fin a las hostilidades contra objetivos vinculados a comunidades árabes en la región y afirmó que Ankara rechaza cualquier intervención ilegal en los asuntos internos de Irán.
El mismo día, el vicecanciller iraní Kazem Gharibabadi afirmó que China, Rusia, Francia y otros países han contactado con Irán para abordar el cese de los enfrentamientos o la posibilidad de alcanzar un alto el fuego. No obstante, destacó que cualquier acuerdo de tregua debe garantizar que no se repitan acciones de provocación contra su país.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló que las negociaciones con Estados Unidos no forman parte de la agenda de Irán actualmente y que todavía es demasiado pronto para que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, haga comentarios sobre eventuales conversaciones con Washington.
En otro hecho relacionado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunció que esta fuerza considera tener el derecho de tomar decisiones sobre el fin de la guerra y que los planes sobre el futuro de la región están bajo la dirección de Irán.