(VOVWORLD) - Casi una semana después de que Estados Unidos e Israel comenzaron a atacar Irán, muchas preguntas importantes se quedan sin respuesta, desde las verdaderas intenciones de Washington, los riesgos de un conflicto prolongado que afecte al mundo entero, hasta si las instituciones multilaterales del viejo orden mundial aún pueden desempeñar algún papel para la paz mundial.
Escena de un ataque de Irán en Beit Shemesh, Israel, el 1 de marzo de 2026, tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel. (Foto: REUTERS/Ilan Rosenberg)
|
Desde el 28 de febrero, fecha del inicio del conflicto, Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos masivos contra Irán y este país también respondió con intensas acciones militares dirigidas a los objetivos de la alianza israelí-estadounidense. Lo más preocupante es que el conflicto se ha ampliado por todo Oriente Medio, incluso comenzó a extenderse más allá de la región, tras el hundimiento por un submarino estadounidense de un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka.
Preguntas para Washington
La gran pregunta en la mente de los observadores es qué motivó realmente a la administración del presidente Donald Trump a embarcarse en una peligrosa aventura militar con Irán, un escenario que sus antecesores siempre manejaron con extrema cautela. El escepticismo sobre la decisión de Washington proviene de declaraciones inconsistentes de altos funcionarios estadounidenses. En su declaración inicial, Trump declaró que promovió las acciones militares contra Irán para evitar que este país adquiriera armas nucleares y para anular la amenaza que podrían representar las capacidades de misiles balísticos de la nación persa para los intereses de Estados Unidos y sus aliados en la región.
Sin embargo, declaraciones posteriores del secretario de Estado Marco Rubio, de que Estados Unidos atacó a Irán porque supo que Israel lo haría, o del secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre el derrocamiento del gobierno iraní, y más recientemente, del propio Donald Trump de que su país tendría voz en la selección del nuevo líder de Irán, como lo sucedió en Venezuela, pintan un panorama más complejo.
Ali Vaez, director del Proyecto Irán de la organización no gubernamental International Crisis Group (ICG), estimó que los argumentos iniciales de Estados Unidos a favor de un ataque preventivo contra Irán para detener sus programas armamentísticos están siendo reemplazados gradualmente por una apuesta por un cambio de gobierno, o al menos por un cambio de política en la cúpula de la estructura de poder iraní. La mención directa de Trump sobre la elección de un nuevo líder en Irán supone que Estados Unidos espera un resultado similar al de Venezuela, donde llegó al poder un gobierno más proestadounidense. Sin embargo, Ali Vaez cree que esta es una expectativa poco realista, dada la escalada del conflicto y el hecho de que las actuales autoridades iraníes comprenden los desafíos a largo plazo tras el asesinato público de altos líderes del país por parte de Estados Unidos e Israel.
“La República Islámica de Irán es un sistema, nunca un escenario unipersonal. Los líderes iraníes actuales comprenden que, si no logran cierto grado de equilibrio con Estados Unidos, o si se muestran débiles, se verán incapaces de obtener un resultado favorable o justo en este conflicto”.
Preguntas sobre derecho internacional
Las convulsiones geopolíticas ocurridas en el mundo a principios de este año, plantean otra vez esta pregunta: ¿Aún tienen el derecho internacional y las instituciones multilaterales la suficiente influencia para garantizar la paz en el mundo?
Las defensas aéreas israelíes tratando de interceptar misiles lanzados desde Irán, el 1 de marzo de 2026. (Foto: REUTERS/Jamal Awad) |
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, opinó que lo que está sucediendo en Irán representa un fracaso del orden mundial, mientras que muchos países europeos han optado por una respuesta cautelosa y reservada, incluso oponiéndose abiertamente a la acción militar de Estados Unidos e Israel. Incluso el aliado más cercano de Estados Unidos, el Reino Unido, se ha negado a permitir que el ejército estadounidense utilice bases militares en su territorio para atacar Irán. Según Patrick Bury, profesor de seguridad en la Universidad de Bath (Reino Unido), el primer ministro Keir Starmer tiene preocupaciones justas sobre la legalidad de los bombardeos contra Irán, por lo que aceptó el riesgo de perjudicar las relaciones con Estados Unidos en lugar de embarcarse en una aventura militar con su aliado.
Compartiendo esta opinión, el profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Reading (Reino Unido), Marko Milanovic, comentó: “La única justificación que Estados Unidos e Israel podrían ofrecer para usar la fuerza contra Irán es la legítima defensa. Sin embargo, según el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, dicha legítima defensa requiere que Irán esté a punto de lanzar un ataque militar contra Israel o Estados Unidos, o al menos tenga la intención de hacerlo, aunque esto es muy discutible. No hay pruebas que sugieran que Irán esté a punto de atacar a Estados Unidos e Israel con armas nucleares o de cualquier otro tipo”.
Otra gran cuestión es qué le espera a Oriente Medio y al mundo en los próximos días. El escenario de un conflicto prolongado y en expansión se perfila gradualmente, cuando los fuegos y humos ya se han propagado a 15 países, mientras un antiguo foco de tensión se ha reavivado en el sur del Líbano tras la reanudación de la ofensiva terrestre por parte de las fuerzas israelíes. El sur de Asia y Asia Central también se están volviendo candentes tras el hundimiento de un buque de guerra iraní por un submarino estadounidense el 3 de marzo en aguas internacionales frente a Sri Lanka y la explosión de dos drones en un aeródromo de Azerbaiyán. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, ha disparado los precios del crudo y de muchos alimentos y materias primas. Cuanto más se prolongue el bloqueo, mayor será el daño económico. Naveen Das, analista de Kpler, empresa global líder en datos, análisis e información de mercado en tiempo real, dijo: “Si la situación continúa en las próximas semanas, seremos testigos de una situación realmente peligrosa para las reservas de alimentos en Oriente Medio. En primer lugar, la escasez de alimentos será un problema para los países de la región, seguido por los precios de la energía y todos los demás impactos en todos los aspectos de la vida”.
Marion Messmer, directora del Programa de Seguridad Internacional de Chatham House (Reino Unido), estimó que la consecuencia más peligrosa del conflicto actual es que las naciones de todo el mundo han recibido un mensaje peligroso sobre cómo las negociaciones pueden ser rápidamente sustituidas por la fuerza. Esto las hará dudar sobre los esfuerzos diplomáticos y la buena voluntad de las grandes potencias, lo que acarreará repercusiones más graves para un entorno de seguridad internacional cada vez más fragmentado.