Según Rezaei, el estrecho no será reabierto hasta que Washington abandone su política hostil hacia Teherán. Asimismo, anunció la próxima creación de una zona restringida en torno al estrecho, en la que cualquier embarcación que ingrese será considerada infractora y se le impedirá el paso por aguas iraníes.

Esta declaración se produce en medio de los continuos enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes. Según informes, los ataques estadounidenses del 3 de septiembre dejaron al menos 18 muertos y más de 140 heridos en Irán.

Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó de que, desde mediados de julio, ha interceptado o desviado a 92 buques mercantes, neutralizado tres embarcaciones e inspeccionado otras dos.

Esta cifra no incluye al menos tres petroleros iraníes que, según los reportes, fueron destruidos por Estados Unidos el 5 de septiembre.