Durante la reunión del Gobierno israelí en el día de ayer, Netanyahu enfatizó que, por el momento, “no existe ningún acuerdo”, dado que Hezbolá se niega a aceptar las condiciones discutidas por las partes. Esta decisión se produce en un contexto en que varios ministros israelíes han calificado de “frágil” dicho acuerdo, al tiempo que exigió que el mismo sea sometido a aprobación del Gabinete antes de que Tel Aviv se comprometa formalmente a su ejecución.
Anteriormente, las delegaciones de Israel y el Líbano habían acordado extender la tregua en un encuentro realizado en Washington (Estados Unidos), el pasado 3 de junio. No obstante, el nuevo acuerdo exige que Hezbolá cese por completo sus ataques contra Israel y establece “zonas piloto” en el sur del Líbano, donde el ejército libanés tendría el control absoluto de la seguridad, prohibiendo la presencia de cualquier fuerza armada no estatal. El líder de Hezbolá, Naim Qassem, ya ha dado señales de rechazo hacia esta propuesta.
